Nenúfares anclados a la bruma
deslizándose
como vino de Roma decadente
corriendo boca a boca,
beso a beso;
en lascivas volutas ascendiendo,
los nenúfares:
dos oscuras columnas que sostienen
otro aire, otros sueños,
como el rocío negro de sus pétalos,
brindándole a la noche
una nueva razón,
un nuevo sexo.
Anónimo peruano
ANÓNIMO
