¡Oh piadosa y amante Pastora!
De las almas dulcísimo amor,
Oye el himno que canta, señora,
Los que te aman con santo fervor.
I
¡Tu eres, madre, divino consuelo
Del que lleva en el alma el pesar;
Tú le ofreces las dichas del cielo
Al que siempre te sabe alabar.
II
Flores puras, lozanas y bellas,
Su exquisita fragancia te dan;
Y al redor de tu trono de estrellas
Los querubes cantándote están.
III
A tu influjo, Pastora celeste,
Para siempre de aquí se alejó
La horrorosa y mortífera peste
Que este pueblo infeliz desoló.
IV
¡Dadnos, virgen, la paz que anhelamos
Y con ella la dicha eternal,
¡Cómo siempre nosotros te amamos
dulce madre de todo mortal.
letra del poeta Andrés Delgado, música el Dr. Simón Wohnsiedler.
