Quién sabe dónde acaba el mundo nuestro,
éste pozo de dudas y temores?
somos una diapasón de soledades
una urna de amargos desafíos.
Vamos de piedra en nuestro carromato
buscando otro paisaje otro mañana
pero todo es lo mismo
no creemos en asunciones sobrenaturales
Por nuestra almohada pasa el sueño
parabólico de inseguridades
ya ni nos atrevemos con los párpados
los dejamos caer como telones
Vamos de piedra en busca de futuro
ignorando los llanos y las cumbres
y dejando una huella de tristeza
en la esquina más ángela del alma
Quién sabe dónde acaba el infinito?
en qué aglomeración de las quimeras?
la verdad es que todo lo ignoramos
y por eso vivimos otro poco.
Mario Benedetti
