Baila, con el corazón apuñalado, canta
y ríe porque la herida es danza y sonrisa;
pide a las víctimas inmoladas que duerman
y tú baila y canta tranquila.
Es inútil llorar. Contén las ardientes lágrimas
y del grito de la herida extrae una sonrisa;
es inútil explotar. La herida duerme tranquila,
déjala y venera tus humillantes cadenas.
Es inútil rebelarse. Nada de ira contra el furioso látigo.
¿Qué sentido tienen las convulsiones de las víctimas?
El dolor y la tristeza se olvidan,
y también uno o dos muertos, y las heridas.
Convierte el fuego de tu llaga en melodía,
que resuene en tus labios anhelantes
donde queda un resto de vida
para un canto que no callan la desgracia ni la tristeza.
Es inútil gritar. Repulsa y locura.
Deja al muerto tendido, sin sepulcro.
Cualquiera muere… que no haya gritos de tristeza.
¿Qué sentido tienen las revueltas de los presos?
Inútil rebelarse. En la gente, los restos
de venas no dejan circular la sangre;
inútil rebelarse mientras algunos inocentes
esperan ser inmolados.
Tu herida no se diferencia de las otras.
Baila, ebria de mortal tristeza;
insomnes y perplejos están abocados al silencio,
inútil protestar. Descansa en paz.
Sonríe al rojo puñal con amor,
cae al suelo sin temblar;
es un don que te degüellen como una oveja,
un don que te apuñalen el corazón y el alma.
[...]
Baila con el corazón apuñalado, canta
Y ríe: la herida es danza y sonrisa.
Di a las víctimas degolladas que duerman
Y tú baila y canta tranquila.
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Nãzik al-Malã`ika
(La bailarina apuñalada)
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Nãzik al-Malã`ika (1923-2007). Pionera del movimiento árabe del “verso libre”.
Una de las principales figuras del modernismo.
Defensora de los derechos de las mujeres, víctimas de una sociedad anclada en costumbres ancestrales.
