julymurillo

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Podría (poema desesperado)

In LETRAS ESPAÑOLAS on 2008-06-29 at 1:00

Podría anunciar la llegada del esperado final o del nuevo mesías,
o de la ironía de los sinónimos, podría describir la llegada de lo nuevo
con su disfraz de fórmula, teoría o simple detonación
Podría llenar el vacío hablando de la suerte siempre ajena
y de la desgracia en primera persona, podría señalar los meritos
y merecimientos del semental y del sicario
que mastican a esa rubia perdida detrás de sus tetas.
Podría hablar del futuro y su lejanía o de la distancia de la patria peregrina,
podría hablar de los problemas de nacer en el lugar equivocado
o detenerme en un mar de porcentajes y calcular científicamente
el enorme avance de la desesperanza
Podría hablar del amor y todos sus trajes
o de los nuevos altares de pantalla plana,
podría contar sobre esa noche en que todo fue negro
y la única luz la encendió la ausencia.
Podría escribir sobre un diablo que ya no asusta
o de dios y todos sus alcahuetes o contar con nuevo morbo
la vida del pastor que cabalga su oveja mas fiel
mientras pide perdón entre dientes,
podria hablar sobre la necesidad de, al menos, creer en milagros.
Podría pasar la hoja y hablarles del enemigo que me mira desde el espejo
o podría ser juez por un segundo
y condenar al destino culpable de todas mis caídas.
Podría hablar del miedo a no tener más miedo
o de las razones que aun detienen a esa bala con mi nombre,
podría hablar del coraje del suicida que aun no se vuela la cabeza.
Podría hablar sobre el olvido como anestesia
y sobre el tiempo como abogado de la muerte,
podría hablar de la memoria terca
y de todos los recuerdos que se niegan a esfumarse
Podría escaparme de este pozo gris y respirar otra vez aires limpios,
pero me detiene una melancolía antigua que me ata las manos
y me empuja al laberinto de las botellas.
Podría, pero no puedo…
estas palabras son hijas del licor y no de mi mano,
es el quien escribe, mientras aquel que fui, va sirviendo otra copa.
Copiado de Fuegonegro

FUEGONEGRO

Aviso para un poeta

In LETRAS ESPAÑOLAS on 2008-06-29 at 0:50

DONDE APRENDI A LEER (TEBEOS PARA LAS FIERAS)

Siempre me pregunté si el Capitán Trueno y Sigrid
hicieron algo más
que dirigirse lánguidas miradas,
detrás de las almenas del castillo de Thule.
Lo mismo me pasó con Supermán
y aquella periodista menudilla
que se llamaba Luisa.
Lo de Roberto Alcázar y Pedrín fue siempre más oscuro,
y resulta escabroso recordarlo.
Y qué decir de tí, Enmascarado Duende-Que-Camina,
The Fhantom, Mr. Walker,
mi indiscutible favorito:
Heredaste de tus antepasados el trono de la calavera
y hasta un anillo cátaro,
pero sigue pendiente tu asunto con Diana.
Es como para impacientar a las pirámides de Egipto.

También da vueltas en mi agenda, repleta de preguntas,
la estéril relación
de aquel Diego Valor y de Beatriz Fontana,
me resisto a pensar que el verdoso Mekong fuese el culpable.
Nunca hubo nada entre El Jabato
y aquella Claudia sosa, de peinado indeleble.
Dale Arden y Flash Gordon huelen a goma de borrar
de bachiller antiguo;
si no fuera por Zarkov y por Ming
nos habría matado tan largo aburrimiento.
Todos igual.
Menos mal que la Dama y el Golfo vagabundo
fueron una excepción con prole numerosa, pero el resto…

Si alguien los sorprende
en la hierba de un parque, dándose un revolcón,
o en un modesto piso de Las Ventas,
con un par de mocosos y una nevera a plazos,
le ruego que me avise,

quizás aún esté a tiempo
de quitarme de encima la extraña sensación
que desde niño me devora.

—————————————-
Parece que, al menos, el Capitán Trueno y Sigrid
no perdieron el tiempo como muestran estas viñetas
publicadas tras el cese de la censura.

ENRIQUE GRACIA T.

Aire Caliente

In LETRAS ESPAÑOLAS on 2008-06-19 at 0:36
Tienes la mirada afilada.
Los ojos pulidos y la mirada afilada.
Tu tendencia incendiaria me hizo seguirte.
Sabes, soy tu mejor cómplice cuando te da por jugar con fuego.
Recuerdas cuando casi haces volar mi camioneta?
Los árboles ardían. Nos regalamos lo mejor de lo peor de cada uno.
Tremendo incendio de autocombustión corporal.
El cielo oscuro y agujereado de luz busca siempre
no perderse nada de nuestra peligrosa afición.
Me regalas con tus dedos un melódico paisaje lunar .
Paso de alfiler a alfiletero en el asiento de atrás,
cuidando de no respetar los semáforos de la razón.
Merendando humo, piel y risas, al amparo de una chela,
al abrigo de alguna balada en bossa de Marley o los Stones.
Dame Lima con luna, mal ejemplo, infracción por choque y fuga,
sorbo de miel de quién siempre pide más.
Invasora de discurso copulista.
Climax primaveral.
Aventura fuera de la raya, quédate con aquel que respira en mi Yo.
Aire caliente. Efecto mecha. Paraíso abierto.
Lo hacemos otra vez?

ORGASMO

La fistra pecadora del idioma

In ALGO DE OPI on 2008-06-19 at 0:10

Félix Arbolí

DEFENDIENDO su igualdad
Bibiana en su ministerio
No cesa de tropezar
Contra el buen gusto y criterio.
Desde mi “Cai” se ha venido
Empeñada en convencernos
que fue miembro en su Partido,
y ahora es “miembra”en el Gobierno.
Y a la Academia ha pedido,
que si el “fistro” ya esté dentro,
(y al pobre no han admitido),
meter “miembra” es más correcto.
No para de sorprenderte
con ese afán enfermizo,
y al “fistro” y “guay” los convierte
en ridículo anglicismo.

La nueva ministra de la “Igual-dá” que, según Antonio Burgos, quiere decir que da igual que exista o no ese ministerio, es un auténtico desafío a nuestra gramática. Es raro el día que no acapara el espacio del dibujante humorístico de turno o el de los columnistas y comentaristas de prensa, radio y televisión, con sus “salidas de madre” respecto a nuestro idioma. Menos mal, que en su aspecto físico ha supuesto una bocanada de aire fresco en ese gabinete donde no abunda ni la belleza, ni la juventud, salvo algunas excepciones. Estimo que por estas dos cualidades se debe ser benévolo con sus dislates gramaticales tan frecuentes y alarmantes. Bibiana, la “pequeña” ministra, (eso significa su nombre de origen céltico), está empeñada en una absurda cruzada hasta en el terreno de la gramática a favor de la igualdad de la mujer respecto al hombre. ¡ Pero paisana, a estas alturas! ¡Si ese tema está tan manido como el talante de tu jefe y tan superado como el famoso libro de Petete! El conocido dicho de más tiran dos tetas que una carreta, ha perdido sus orígenes sexuales, para convertirse gracias a esta terquedad feminista en una indiscutible razón de peso.

En honor a la verdad no sé nada de su gestión ministerial, a excepción de ese famoso teléfono “rojo”, (por el peligro que van a almacenar sus líneas), que Dios quiera no se utilice en demasía, para evitar el constante estrés y alteración de nervios de la paciente recepcionista al tener que oír tantas burradas y barbaridades. ¿Creen de verdad que por ese inútil detalle, merece la pena de que se cree un nuevo ministerio con toda la parafernalia y excesivos gastos que ello conlleva en un tiempo donde la crisis está abriendo profundas brechas en todos los estamentos sociales y profesionales?. ¿No hubiese sido más conveniente y políticamente correcto destinar esos millones a ayudar a los miles de ciudadanos que viven angustiados el presente y ven amenazados su futuro sin que ningún político atienda sus reclamaciones?. .

Seguro que los paisanos más vejetes de su querido y mi admirado Alcalá de los Gazules, aún se estarán preguntando cómo “la Bibiana”, la chavala ésa que hace poco corría por las calles con la mochila al hombro, la hija de….( aquí vendrá el apodo de la familia como acostumbran en mi provincia gaditana), ha llegado a ministra desde su excéntrico y nada relevante cargo de Directora de la Agencia Andaluza para el desarrollo del flamenco, que si hay algo que no necesita propaganda ni promoción a ningún nivel es precisamente este arte, que hasta las caracolas del mar lo cantan y lo bailan meciéndose sobre las olas en los atardeceres de La Caleta, o de sus tres meses de contrato en la Caja de San Fernando y sus nueve en el no menos extraño puesto del Observatorio de emprendedores de la universidad de Cádiz, que ignoro qué c… significa eso. La vida profesional de esta ministra (¡”Ojo digo ministra!), se ha desarrollando en los escenarios y misiones más exóticas y extravagantes que uno puede imaginar. Hasta su culminación en ese extraño ministerio que nadie conoce aún para qué sirve. Algunos, dándoselas de enteradillo, añadirán que es licenciada en Administraciones y Dirección de empresas por la citada universidad y hasta fue delegada en su provincia de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Un currículo como pueden comprobar realmente interesante y meritorio para escalar tan alto cargo en la política y el gobierno nacional. Posiblemente su puesto en la Cultura de Andalucía, le ha hecho sentir un inusitado empeño, no exento de patinazos, en las cuestiones gramaticales.

Pero resulta que Bibiana, que es de “Cai”, bueno, de su provincia, feminista hasta la pelvis y paladina de la lucha por la igualdad de sexo, se ha empeñado en corregir el diccionario desde la “a” a la ”z” buscando términos que, aunque resulten cursis, deben feminizar toda desinencia gramatical que se relacione con la mujer, aunque resulten autenticas patochadas de pueblerina. Y una mujer que según su perfil y estudio numerológico, ama la responsabilidad y la legitimidad, se siente segura de sus actos y aprovecha todas las circunstancias que se le presentan para afianzar sus propósitos y afanes, se ha tomado muy en serio su papel de redentora y “lideresa” de la igualdad de la mujer. Aunque no sé a qué igualdad se refiere mi joven paisana, ya que hoy día los que vamos a tener que salir a la calle reclamando derechos e igualdades somos los hombres, cada vez más machacados y nada oídos. Pero para esa lucha que la mujer lleva empeñada desde hace tiempo con excelentes logros, no hacía falta un nuevo ministerio y una nueva promotora., bastaba con nuestra Vicepresidenta Primera y su costumbre de llevar a todas partes su cohorte femenina, como si se tratara de un harén oficial, dejando de lado a los hombres, como se ha podido comprobar en algunos de sus viajes de estado o de representación. Ya sólo les queda a estas mujeres tan avanzadas cederle el trámite de parir al hombre, para que se consideren plenamente satisfechas y con los avances de la Ciencia, no deben perder las esperanzas de ese traspaso de funciones.

Si nuestros abuelos, y no me refiero a los de aquellos que estrenan adolescencia, sino a los que estamos ya pasados de aniversarios, abrieran los ojos y vieran los límites alcanzados por la mujer de hoy más de uno, machista convencido y refunfuñando, volverían a sus tumbas para no ser cómplices de tamaña tropelía. Ellos no permitían que sus féminas continuaran en los colegios más allá de las cuatro reglas y una gramática muy elemental, sin excesivos prejuicios respecto a las faltas ortográficas, pero no sólo en las esferas más necesitadas, sino incluso en las de alta y media sociedad. Entonces estaba de moda la “ mujer florón”, como la define mi admirada y querida compañera Carmen Planchuelo, es decir una persona que lucía y embellecía el entorno familiar, parca en palabras cuando en la reunión estaban presentes los hombres y sin ninguna utilidad reconocida, salvo la de parir. Entonces era inconcebible que pudiera competir con el varón en inteligencia y conocimientos. Pero claro, me estoy refiriendo a los tiempos de “Maria Castañas” o cuando los juglares ciegos iban por calles y plazas cantando y exhibiendo los sucesos más escalofriantes que se producían, que luego vendían en ripiosos poemas a los embobados y aterrados espectadores. ¡Figúrense que ni aún había nacido yo todavía!.

Hoy la mujer ocupa toda clase de cargos en el gobierno, las instituciones y consejos de administración en paridad y a veces en demasía respecto al hombre. Tampoco existe tabú alguno para que desempeñe la carrera, misión o profesión que desee. Lo cual reconozco que me parece admirable. Tiene total igualdad con el varón, salvo las diferencias anatómicas que la Naturaleza les ha asignado a unas y otros, afortunadamente, y que por mucho que se empeñen algunas y algunos en enmendarle la plana a través de la Cirugía, solo consiguen una engañosa apariencia física.

Nuestra querida ministra, está interesada en que se apruebe académicamente el término “miembra”, y anda tan emperrada con éste tema, que ha dado una nueva patada a nuestra gramática al advertir que la RAE no le hace caso por machismo de sus miembros y algunas “miembras”, ya que sí ha adoptado dos anglicismos como “fistro” y “guay”. ¿No tiene asesor literario esta joven ministra, para que le indique a tiempo lo que debe decir, cómo decirlo y lo que no debe decir? Hasta el mismo Alfonso Guerra, su carismático exvicepresidente, ha salido al paso y le ha respondido que “quienes pretenden imponer en el lenguaje palabras como “miembra” nos están haciendo perder el tiempo”. Y añado yo, y al tratarse de toda una ministra tiempo y dinero público. Resulta, que la palabra “fistro”, no figura en ningún diccionario de nuestra lengua, se trata de una ingeniosa y disparatada ocurrencia de Chiquito de la Calzada., humorista y andaluz por más señas. Seguro que ya tendrá preparado un nuevo chiste donde se cuente la divertida anécdota de una “fistra” pecadora con nuestro vocabulario. Respecto a “guay”, según el diccionario de la RAE, es una interjección poética que quiere decir “ay”, y para la Enciclopedia Espasa, un adjetivo que en sentido vulgar significa “muy bueno”, “excelente”. A veces hasta nuestros doctores del lenguaje no se ponen de acuerdo. Pero ninguno de ellos, como sabría reconocer cualquier estudiante de primaria, los califican de anglicismo, aunque pueda parecerlo fonéticamente. Ahora bien, si tanto afán tiene en que se use lo de miembra, deberíamos complacerla y llamarla de esta manera siempre que se la cite, aunque ello suponga una desigualdad en la manera de tratarla respecto a las demás compañeras. Y hasta premiar su insistente deseo de enriquecer nuestro diccionario proponiendo a la docta Corporación que ocupe un nuevo sillón, el “ZP”, especialmente diseñado para ella y como homenaje al hombre que la lanzó a la fama y la popularidad desde el salón gaditano de una academia de flamenco.

a propósito del Ateneo de Madrid

In ALGO DE OPI on 2008-06-16 at 10:46

“Una casa con pedigrí”

Origen
La historia de la vida intelectual y política española no se entiende sin esta institución. De este ágora han salido hasta 16 presidentes de Gobierno.

El primer socio del Ateneo de Madrid fue Mariano José de Larra, Fígaro, admitido el 4 de enero de 1836. Poco más de un año disfrutaría de tal condición. El 13 de febrero del 37 se suicidaría sin haber cumplido los 30 años. Como Larra, otros muchos jóvenes románticos se sumaron al nuevo Ateneo. El Duque de Rivas, un liberal vuelto del exilio con la amnistía otorgada a la muerte de Fernando VII, fue elegido como primer presidente al tiempo que estrenaba su Don Álvaro o la fuerza del sino, emblema del romanticismo español.

Pero antes de fundarse este Ateneo que hoy sobrevive, el Trienio Constitucional propició que entre 1820 y 1823 naciera un primer Ateneo, para “discutir tranquila y amistosamente cuestiones de legislación, de política, de economía y, en general, de toda materia que se reconociera de utilidad pública”. La reacción del 23, que cierra las aulas de las universidades, clausura también aquel Ateneo. Y es con la vuelta de los exiliados cuando los románticos se proponen “no restablecer el anterior, sino crear uno semejante”.

Es lo cierto que los nuevos promotores habían sentado ya sus reales en el “reducido, puerco y opaco”, según Larra, café del Príncipe, junto al histórico coliseo del mismo nombre, hoy Teatro Español. Escritores como Larra, Hartzenbusch o Zorrilla y políticos como Olózaga, Bravo Murillo o Donoso Cortés impusieron al café el sobrenombre de Parnasillo, y de allí salió, al decir de Mesonero Romanos, el Ateneo.

Mesonero será el motor del nuevo Ateneo y de su formidable biblioteca, que todavía se aprecia como una de las mejor dotadas de España. Buscará las primeras sedes, en una itinerancia demasiado prolongada. Primero se instala en la calle del Prado, cerca de su actual sede, para pasar a Carretas y, más tarde, a la Plaza del Ángel. Sus estatutos constituyen al Ateneo como una sociedad “científica, literaria y artística”, con el triple carácter de Academia, Instituto de Enseñanza y Círculo Literario. Esta ambición hace que sea reconocido y apoyado por el Gobierno, que en 1838 dispone que se le otorgue para su biblioteca “un ejemplar de todas las obras que salgan de la Imprenta Nacional y todos los ejemplares sobrantes de la fusión de las bibliotecas de las Cortes, la Nacional y las de los conventos suprimidos”.

La “Holanda de España”
El Ateneo irá poniéndose en sincronía con un país que despierta. Entre 1854 y 1875 habrá quien lo llame, por su apertura, “la Holanda de España”, aunque en el 66, primero, se clausure toda actividad docente, permitiéndose sólo la apertura de “los salones de lectura y conversación”, para prohibirse, después, la propia lectura “de impresos extranjeros que ofendiesen a la religión o a Su Majestad la Reina”.

La calle Montera es la sede ya del Ateneo. La calle, que durante el siglo XVI y XVII había sido el núcleo de la galantería y la modernidad, vuelve por sus fueros. Se dice que “ciertos días, desde las siete de la tarde”, a causa del Ateneo, no hay quien pase por allí. No es de extrañar. In- genios como los de Manuel Becerra, hablando de astronomía; Amador de los Ríos, sobre los judíos; Valera, de la filosofía de lo bello, o Echegaray; de relaciones internacionales, crean expectación. En los heterogéneos ámbitos de la casa -el Wagón, la Cometa o la Cacharrería- maestros y novatos discuten “hasta la anarquía filosófica”. La biblioteca sigue siendo el sancta sanctorum del Ateneo, allí “donde nació Donoso Cortés, perdió la vista Cánovas, Castelar se quedaba calvo y Moreno Nieto se moría”.

Cánovas será quien inicie la siguiente etapa. El 31 de enero de 1884 se abre la actual sede de la calle del Prado. En la inauguración, los Reyes ocuparán la presidencia, la aristocracia los lugares honor, lo que causa el enojo de no pocos, entre otros del periódico El Liberal: “Muchos republicanos se abstuvieron de ir a la sesión de anoche. Hicieron mal. Hubieran pasado un buen rato. Pero de los buenos….Público conocido, brillantes, de gran tono, el mismo que organiza novenas y bailes benéficos”.

La vida intelectual

Pese a estos inicios, nada impedirá que el Ateneo se convierta en las décadas siguientes en el ágora más sensible de España. Baste decir que de allí saldrán hasta 16 presidentes de Gobierno. Así, la vida intelectual y política se cuece en el Ateneo. Menéndez y Pelayo, Clarín, Pi y Margall, Azcárate, la Pardo Bazán, Ramón y Cajal se sucederán en las tribunas.

Por diez pesetas, dos duros al mes, se podía disfrutar de salones confortables, una magnífica biblioteca -que, en 1935, llegará a los 100.000 volúmenes- y, sobre todo, de calefacción… Azorín reúne al grupo que se va a denominar de “los intelectuales”, y los que se cobijan alrededor de doña Emilia Pardo Bazán -“con su busto ostentoso y muy encorsetado”- les increpará: “¡Pero qué modestos sois, os llamáis intelectuales porque no os atrevéis a llamaros inteligentes!”. Todo es debate. La Gran Guerra hará que entre germanófilos y aliadófilos se produzcan los enfrentamientos más encendidos. Allí estarán Ramiro de Maeztu, Juan Pujol, Serafín Álvarez Quintero, Gabriel Maura y Gregorio Marañón. Se destacará, día a día, sin faltar uno solo, el recién licenciado José Calvo Sotelo, que se alinea con los germanófilos.

En la nueva Cacharrería están “los senadores” del Ateneo, como el criticado Echegaray y “los locos”, como Mario Roso de Luna, “maestro de ciencias ocultas”. En los pasillos, las tertulias. Entre ellas, la de don Ramón María del Valle-Inclán, “hablando incansablemente”, que junto al socialista Araquistáin, con su apariencia de “eclesiástico de aldea”; Pérez de Ayala, “joven maestro”, y Díez Canedo, “interventor aduanero de las corrientes poéticas que entraba en España”. Al pie de la escalera, Azaña.

El siglo XX
Azaña es el prototipo del ateneísta. Socio activo, contertulio no menos vibrante, secretario durante aquella Gran Guerra (1913-1919) y presidente en las postrimerías del periodo áureo (1930-1932), su trayectoria perfila la personalidad de un intelectual que del anonimato pasará, a través del Ateneo, a las más altas instancias del poder. Entre los presidentes que ha tenido la casa, nombres importantes de las artes y la política: desde los ya citados -el Duque de Rivas, Cánovas y Azaña- hasta Valle-Inclán (1932) o Unamuno (1933-1934), pasando por Olózaga, Martínez de la Rosa, Alcalá Galiano, Azcárate, Echegaray, Menéndez Pidal o Marañón (1925-1930). Entre los secretarios, además de Azaña, hay que citar a Ramón Gómez de la Serna y al mejor cronista del Ateneo, Victoriano García Martín. Como secretario, García Martín fue testigo de uno de los sucesos más polémicos del Ateneo, cuando por el año 20 un grupo de ateneístas demandó en una junta general la ex- pulsión del socio 7.777, don Alfonso de Borbón, de profesión Rey de España… Fue éste un periodo tenso para el Ateneo.

Socios como Romanones, Ortega Munilla o Sainz Rodríguez conviven con Blas Infante, Blanca de los Ríos o Unamuno. José Antonio Primo de Rivera, el fundador de la Falange, frecuentaba la biblioteca y asistía a la cátedra de latín, donde explicaba Agustín Millares. Y se cuenta que el hijo del dictador, cada vez que don Agustín le hacía una pregunta se ponía inmediatamente en pie para contestarla. Las últimas figuras del Ateneo por su oratoria fueron Ortega y Gasset, Unamuno -con sus discursos escritos- y Azaña. Los políticos no se prodigaron en la retórica. Sara Bernhardt visitó en una ocasión la casa, como otras figuras célebres: Marconi, Maeterlinck, Bergson o Einstein. Como a la sesión de la Bernhardt asistiese Antonio Maura, a la sazón director de la Academia, le pidieron que interviniese. No lo hizo a gusto. Tenía que hablar del teatro francés. Comenzó a hacerlo, pero, de pronto, se interrumpió bruscamente. Comentaría: “No es prudente improvisar en. materias tan concretas y sobre todo en esta casa”.

Se temía al Ateneo. Ya en los tiempos del dictador Primo de Rivera se le vio las orejas lobo. Y fue el propio Alfonso XIII el que negoció personalmente para fusionarlo con el Círculo de Bellas Artes, que por entonces estrenaba su nueva sede. La propuesta se llevó a la Junta y se rechazó. El ateneísta don Manuel Aznar, director de El Sol, fue el más beligerante en contra de la fusión. “¡Eso sería la muerte del Ateneo!” El maridaje de las dos instituciones se ha vuelto a plantear en nuestros días.

La guerra civil
Tras la Guerra Civil, el Ateneo no levantó cabeza. Los falangistas lo tomaron primero, como Aula de Cultura de la Delegación Provincial de FET y de las JONS (Antiguo Ateneo). Luego, se calificaría como Biblioteca Pública, periodo en el que sirvió para la reaparición de Ortega y Gómez de la Serna. Más tarde, la época del Opus Dei, en la que Florentino Pérez Embid marcó pautas. Ahí estará el impecable Antonio Fontán, junto a poetas como Morales y Hierro. Por último, el periodo de Fraga, con José María de Cossío al frente, a bordo de su coche oficial. Y en el tardofranquismo, conflictos y cierres. (…)

Florentino Negrín que avivó en el franquismo el Club Pueblo y el Siglo XXI, es socio desde 1959. Piensa que el Ateneo es un león muy dormido. “La razón del Ateneo era traer la República. Y lo hizo. Ahora, es utópico pensarlo a corto plazo”. Aunque, como opinan los estudiosos del Ateneo, a la casa siempre se le ha visto su pedigrí. No olvidemos que el propio Valle-Inclán, aún siendo, con Unamuno, de los máximos atacantes del Rey, cuando llegó al Ateneo, con su barba todavía negra, en una de sus primeras conferencias, quiso decir y dijo: “En Galicia hay dos clases de personas: la primera, la de los señores, y la segunda, los siervos. Yo pertenezco a la primera”.

“Una casa con pedigri” , articulo firmado por Ignacio Amestoy, periodista, dramaturgo y cronista de Madrid. Premio Villa de Madrid de Periodismo Mesonero Romanos. Profesor titular de la Real Escuela Superior de Arte Dramático y premio Lope de Vega de teatro los años 1982 y 2001. Premio Nacional de Literatura Dramática 2002.(Reportaje publicado en la Revista “Paisajes desde el tren” en febrero de 2002)

Juan de la Encina- Cucu

In ALGO DE HUMOR, LETRAS ESPAÑOLAS on 2008-06-10 at 23:57


.
.
.
Cucu, cucu, cucucu.
Guarda, no lo seas tú.
.
.
.

Compadre, debes saber
que la más buena muxer
rabia siempre por joder.
Harta bien la tuya tú.

Cucu, cucu, cucucu.
Guarda, no lo seas tú.
.

.
Compadre, has de guardar
para nunca encornudar
si tu muxer sale a mear,
sal junto con ella tú.
.
.
.Cucu, cucu, cucucu.
Guarda, no lo seas tú.
.
.
.
* Cucu, según terminología del siglo XV, significaba cornudo.

JUAN DEL ENZINA

Mas Vale Trocar

In LETRAS ESPAÑOLAS on 2008-06-10 at 12:27


Más vale trocar
plazer por dolores
que estar sin amores.

Donde es gradecido
es dulce el morir;
bivir en olvido,
aquél no es bivir;
mejor es sufrir
passión y dolores
que estar sin amores.

Es vida perdida
bivir sin amar
y más es que vida
saberla emplear;
mejor es penar
sufriendo dolores
que estar sin amores.

La muerte es vitoria
do bive afición,
que espera aver gloria
quien sufre passión;
más vale presión
de tales dolores
que estar sin amores.

El ques más penado
más goza de amor,
quel mucho cuydado
le quita el temor;
assí ques mejor
amar con dolores
que estar sin amores.

No teme tormento
quien ama con fe,
si su pensamiento
sin causa no fue;
aviendo por qué
más valen dolores
que estar sin amores.

Amor que no pena
no pida plazer,
pues ya le condena
su poco querer;
mejor es perder
plazer por dolores
que estar sin amores.
.
.
.
JUAN DEL ENZINA

Hombres Necios

In LETRAS MEXICANAS on 2008-06-09 at 21:49

Hombres necios que acusáis
a la mujer, sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis;
si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis
para prentendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión, ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues como ha de estar templada
la que vuestro amor pretende?,
¿si la que es ingrata ofende,
y la que es fácil enfada?

Mas, entre el enfado y la pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos en hora buena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?

¿O cuál es de más culpar,
aunque cualquiera mal haga;
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?

¿Pues, para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.
.
.
.

Sor Juana I. de la Cruz

Hemos recibido

In LETRAS EEUU on 2008-06-09 at 20:54
Trilogia No caen las murallas, poema #39
Hemos recibido demasiados dogmas
y muy pocas garantias.
demasiados: más no se ha demostrado
lo suficiente que esto, esto, esto
es herejía: sé y siento
el significado que ocultan las palabras;
son anagramas, criptogramas,
pequeños estuches, adecuados
para incubar mariposas…
Trilogía La floración de la vara, parte #3, poema #9</td>
No soy fantasía poética
sino una realidad biológica
Un hecho: una entidad
como ave ,insecto o planta.
o célula de un alga;
vivo; estoy viva;
cuidado ignoradme,negadme,no me reconozcáis,
evitadme; porque esta realidad-extasis-es contagiosa.

HILDA DOOLITTLE

Más moral que el Alcoyano.

In ALGO DE OPI on 2008-06-09 at 15:23

SI yo escribiera un nuevo cuento infantil y tuviera que escenificar el “País de la fantasía”, sin lugar a dudas elegiría España, y habría acertado de pleno. Vivimos en una burbuja donde sólo se admiten la supremacía y la prepotencia y así nos va. Los españoles no hablamos de nuestros fracasos, sólo alardeamos y exageramos de nuestros éxitos y siempre por anticipado. Nunca decimos vamos a intentar alcanzar esa meta o conseguir ese record, sólo afirmamos convencidos de que obtendremos el triunfo, sea en la competición que sea. No damos opción a vacilaciones ni dudas. Los gritos que más se oyen entre los aficionados de uno u otro deporte, son los de “¡Campeones!”, “¡Somos los mejores!”, “El mejor equipo del mundo”, “los galácticos” ( que lógicamente acaban estrellados o consiguen uno de los éxitos a los que aspiraban con bastantes dificultades y después de un largo camino de incertidumbres), etc. Un amplio muestrario de fanfarronadas que se lanzan a diestro y a siniestro por parte de unos y otros, aunque les queden, todavía, algunos obstáculos por superar para poder llegar a ese final. Sin embargo hay deportes y deportistas donde España escala la cima y nuestro Himno se oye en el podio mientras se iza nuestra Bandera, y pasa con más pena que gloria por la senda de la gloria, el reconocimiento y el sonar de las fanfarrias. Como no atraen a multitudes, a nadie interesa patrocinarlo, ni al gobierno tributarle su debido homenaje, o al municipio cederles las fuentes públicas (y recalco lo de fuentes, aunque
una de ellas apenas se utilice), a la barbarie de las multitudes por unos triunfos con indiscutibles menos meritos y un enorme derroche de medios económicos.

Somos de naturaleza altiva, lo cual me parece muy bien, siempre que no nos extralimitemos más de lo aconsejable, y damos ejemplos de una fanfarronería increíble, aunque nuestros triunfos a la hora de la verdad, se puedan contar con los dedos de la mano y aún nos sobren algunos. Es una triste realidad de la que parece estamos todos contagiados y los que no lo están, se contagian con el entusiasmo y la excesiva confianza de los demás. ¡Que más quisiera yo que echar las campanas al vuelo anunciando al mundo el triunfo de España, aunque fuera en el extravagante arte de pelar judías verdes!.
Con el festival de Eurovisión, esa amalgama de canciones y esperpentos auspiciados por la política y el compadreo de países, nos pasa lo mismo todos los años. Y lo que es peor, no escarmentamos, ni demostramos el mínimo sonrojo. Desde meses antes organizan una serie de programas, bien patrocinados comercialmente y con abundancia de “sms” por parte de los televidentes, que suben la cuenta de ingresos a cantidades insospechadas, con la excusa y bajo el incentivo de que voten a la canción e intérprete que le parezcan más conveniente y con más evidentes cualidades, para que nos represente. El público, como una fiera desbocada o más bien como cordero dócilmente manipulado, “acoquina” sus euros a las arcas de la primera cadena a través de una serie de mensajes, porque cree que con sus votos van a lograr que el paisano, amigacho o cantante más admirado, consiga la nominación.

Luego, ya se sabe, salta la liebre donde menos se espera y lo merece y quedan eliminados los demás candidatos con evidentes mayores méritos, categoría literaria y arte y calidad en interpretar sus canciones, porque son cantantes que llevan años preparándose y esperando una oportunidad. Ejemplo el de Gisela, la favorita del público entendido, que fue superada contra toda lógica y pronósticos por un “Chikilicuatro” y su “Chiki Chiki”, que a los que aún nos queda oído musical y nos consideramos de inteligencia normal, nos ha parecido una tomadura de pelo al festival, (lo cual no nos duele tanto), y una mofa descarada a nuestro país, (que eso sí nos ofende). ¿Quién tiene el valor de reconocer públicamente y bajo juramento, que esa era la mejor de las canciones presentadas, no sólo en el aspecto musical y su insulsa letra, sino en esa caricatura bufonesca que la interpretó. Incluidos ese tupé ficticio y esa estúpida guitarrita rosa, (comprada en tiendas de todo a cien). Lo único que interesaba era que el público machaconeara esa burla descarada que habían lanzado unos señores confiados en el papanatismo dominante. Al actor que se ocultaba tras ese fantoche le tocó la lotería.

Sólo tenía que dejarse llevar de un lado a otro y plegarse a las exigencias de una exagerada promoción publicitaria y la lluvia de euros llegaría pródiga a sus bolsillos y con más abundancia aún a los de sus mentores y autores que moviendo la marioneta desde la sombra, solo tenían que esperar el engorde de sus cuentas corrientes, a costa de los que con sus mensajes y grotescas actuaciones sufragaban el mantenimiento de ese espantajo, a mi juicio, en lugar de tomarse una caña y un buen aperitivo. ¡Hay que ver lo que se ha armado con ese “Chiki Chiki”!.´Cuando se eligió entre las otras, todas mejores y con más méritos, Uribarri, que formaba parte del jurado, se levantó airado y disconforme y así lo manifestó públicamente en posteriores entrevistas. Me pareció correcto y natural en un especialista en este tipo de festivales y programas musicales. Luego, no se sabe como, aunque me lo supongo, lo eligieron para retransmitir el Festival ( por cierto con bastante pesadez en querer demostrarnos sus atinados presagios en las votaciones, que no hacía falta ser un lince, para adivinarlas), y cambió por completo su gusto musical, lanzando flores a la actuación de nuestro representante y augurando un triunfo a priori del mismo, ya que a “juzgar” por los comentarios de periodistas extranjeros, público e intérpretes consultados, era una de las favoritas. Aún espero que digan como pudieron cometer esa memez y sacarse de la manga esos absurdos pronósticos. Fue tan birria como las de otros años, desde que el asunto lo gestiona un grupo y una cadena, que nunca ha sabido dar en el clavo, porque me da la impresión, (ojo he dicho me da la impresión), de que obedece más a criterios personalistas y crematísticos que artísticos. Y el triunfo proclamado y casi firmado de antemano, se convirtió en un estrepitoso fracaso en todas las acepciones de este término, ya que si no llega a ser por los 12 puntos de Andorra, que aún no me explico cómo pudieron cometer esa insensatez, hubiésemos figurado en el furgón de cola y a pesar de ese “regalo”, ocupamos el puesto 16 entre 25, que no es para lanzar pétalos de rosa al paso del de la “guitarrita”.

Ahora estamos utilizando el fútbol como un nuevo y siempre recurrente incentivo para mantener al ciudadano ocupado en asuntos menos estresantes que la actual situación política y económica. Hemos hecho de nuestra selección el caballo de batalla que nos mantenga alejados de la realidad e ilusionados en un triunfo que ya nos sirven en bandeja de plata y camino alfombrado como el que recorren los actores de Hollywood. Los únicos gritos y argumentos que se oyen, en las distintas cadenas, comentaristas y carteles son los de “¡Campeones! “¡Podemos”. “Somos los mejores”!, “Llevamos 44 años esperando este momento” ( ¿cuál ?), etc. No hay ninguna que nos indique la menor preocupación o posibilidad de volver a hacer el ridículo. Algunas empresas incluso premian con abundantes descuentos por pasar a los cuartos de final. Una distancia hasta la meta que, por lo visto, resulta suficiente para sentirnos los privilegiados del destino y el máximo desarrollo de nuestras aptitudes. También hay cadenas televisivas que preguntan a sus teleespectadores “¿Qué hará si ganamos la Eurocopa?”. Como si el aficionado tuviera la solución de sus problemas y necesidades en ese triunfo futbolístico. A mí me gusta el fútbol, aunque no con la pasión y el fanatismo de esa mayoría enloquecida. Soy simpatizante del Atlético de Madrid. Sólo veo los partidos en los que interviene España o lo hace este equipo, cuya afición me llegó a través de mis hijos, que son los que me contagiaron el amor por esos colores, que más veces de las deseadas nos proporcionan decepciones y disgustos en el campo, aunque ello nos sirva para fortalecer nuestro espíritu de sacrificio y aumentar nuestra capacidad de resignación.

Me figuro que si ganara España o llegara a esos inaccesibles cuartos fijados como meta, tendríamos que soportar los gritos, cohetes y el insistente sonar del claxon, que es de la única manera que el fanático energúmeno sabe expresar su alegría. No quieren comprender que hay ciudadanos que se alegran y mucho de ese triunfo, pero necesitan tranquilidad y descanso en las horas de sueño y que los éxitos han de servir de contento, pero no de insoportable tortura a los sentidos. Tendríamos fútbol hasta el acabose y la mayoría hasta se olvidaría del vencimiento de esa hipoteca que le tiene “hipotecado” (valga la redundancia) el resto de su vida. Pero, aunque nos gustaría poder celebrar esa “machada” inédita en nuestros anales y verdaderamente epopéyica, no caerá esa breva viendo el ridículo resultado que alcanzamos contra la selección del Perú, de indudable menor categoría que la nuestra. Al menos sobre el papel, que en el campo ya no estoy tan seguro. Todo esto me parece tan exagerado y prepotente, tan fantasioso, como repartir los beneficios de un negocio antes de iniciar su actividad frente al público, fiados en espejismos timoratos y erróneos.

Luego, eso sí, vendrá Paco con las rebajas y buscaremos el origen de nuestro fracaso en el clima, los deslices de un árbitro o el despiste de uno de nuestros jugadores al meter ese gol en propia portería o la ausencia de la defensa en una jugada comprometida y peligrosa del contrario. El chivo expiatorio no faltará para justificar nuestro equivocado optimismo y nuestra exagerada manera de valoración.
Y seguidamente, ante el fracaso no decantado, los ocultos manipuladores volverán a sacar nuevas “marionetas” y a mover caprichosamente sus hilos para deleite engañoso y pueril de una ciudadanía necesitada de ilusiones y perspectivas.

FELIX ARBOLI