julymurillo

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Romance de la vírgen de la Caridad

In LETRAS CUBANAS on 2008-09-14 at 22:24

Para escribir su leyenda,
que es alba primaveral,
busqué una tiza de luna
y ahora quiero llegar
a la pizarra del cielo
por mi escala de cristal.
Quiero escribirla muy alto:
Lección pura que leerán
cuantos levanten la frente
al gran pergamino astral.
Una leyenda de estrellas
solo se puede contar
con la garganta del viento
o el aroma de un rosal.
Voy en silencio a escribirla;
un ángel me la dirá,
desarrollando el ovillo
de seda de un madrigal.
Una mañana, dos indios
y un negrito iban por sal,
iban entre dos zafiros
puros: el cielo y el mar.
De pronto un fanal de espumas
lejano se volvió imán
para sus pupilas niñas;
venció la curiosidad
y remaron hacia el punto
que atraía su mirar.
¿Era una paloma en fuga…?
¿o alguna luz sideral
que buscó el campo del agua
para correr y jugar…?
¿Era una niña…? Remaron
a salvarla. Cerca ya:
¡Era una estrella…! ¡y venía
caminando sobre el mar!
¡Una estrella! Dios hacía
su regalo celestial.
Debieron verse tres almas
nevadas de claridad.
Hicieron cojín de lirios
las manos para acunar
su joya… y una sonrisa
tejió una estrofa de sal.
Subió la Estrella a la barca
y se quedó sobre el mar
un madero que decía
“VIRGEN DE LA CARIDAD”.
La emoción lanzó una ola,
despuntó un canto lustral
y un bando de mariposas
pasó besando la mar.
Fueron remando a la playa…
El terciopelo del mar
como en aquella mañana
no ha vuelto a brillar jamás.
Y hoy, un laurel muy anciano
me contaba la verdad:
“La brisa rezó aquel día
y tuvo alas de azahar”.

autor: Luisa Muñoz del Valle

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Canción del Sainete Póstumo

In LETRAS CUBANAS on 2008-09-14 at 22:19

Yo moriré prosaicamente, de cualquier cosa
(¿el estómago, el hígado, la garganta, ¡el pulmón!?)
y como buen cadáver descenderé a la fosa
envuelto en un sudario santo de compasión.

Aunque la muerte es algo que diariamente pasa,
un muerto inspira siempre cierta curiosidad;
así, llena de extraños, abejeará la casa
y estudiará mi rostro toda la vecindad.

Luego será el velorio, desconocida gente
ante mis familiares inertes de llorar
con el recelo propio del que sabe que miente
recitará la frase del pésame vulgar.

Tal vez una beata, neblinosa de sueño,
mascullará el rosario mirándose los pies;
y acaso los más viejos me fruncirán el ceño
al calcular su turno más próximo después.

Brotará la hilarante virtud del disparate
o la ingeniosa anécdota llena de perversión,
y las apetecidas tapas de chocolate
serán sabrosas pausas en la conversación.

Los amigos de ahora –para entonces dispersos–
reunidos junto al resto de lo que fue mi “yo”,
constatarán la escena que prevén estos versos
y dirán en voz baja: –¡todo lo presintió!

Y ya en la madrugada, sobre la concurrencia
gravitará el concepto solemne del “jamás”;
vendrá luego el consuelo de seguir la existencia…
y vendrá la mañana… pero tú, ¡no vendrás!…

Allá donde vegete felizmente tu olvido
–felicidad bien lejos de la que pudo ser–
bajo tres letras fúnebres mi nombre y mi apellido,
dentro de un marco negro, te harán palidecer.

Y te dirán: –¿Qué tienes?… Y tú dirás que nada;
mas, te irás a la alcoba para disimular,
me llorarás a solas, con la cara en la almohada
¡y esa noche tu esposo no te podrá besar!

autor: Rubén Martín Villena

La rosa blanca

In LETRAS CUBANAS on 2008-09-14 at 22:13

Cultivo una rosa blanca,
En julio como en enero,
Para el amigo sincero
Que me da su mano franca.
Y para el cruel que me arranca
El corazón con que vivo,
Cardo ni oruga cultivo;
Cultivo la rosa blanca.
.
.
.

JOSÉ MARTI

Agua azul

In LETRAS PORTUGUESAS on 2008-09-14 at 12:57

Altos secretos dentro del agua se esconden
El reverso de la carne, cuerpo aún.
Como un puño cerrado o un bastón,
Abro el líquido azul, la espuma blanca,
Y por fondos de arena y madreperlas,
Bajo el velo sobre los ojos asombrados.

(En la medida del gesto, la anchura del mar
Y el nácar del suspiro que se enrosca.)

Viene la ola de lejos, y fue un espasmo,
Viene el salto en la piedra, otro grito:
Después el agua azul descubre las millas,
Mientras un largo y largo y blanco pez
Baja al fondo del mar donde nacen las islas.

De: José Saramago
Poesía completa

Traducción de Ángel Campos Pámpano

Autopsicografía

In LETRAS PORTUGUESAS on 2008-09-13 at 17:24

El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
Que hasta finge que es dolor
El dolor que de veras siente.

Y quienes leen lo que escribe,
Sienten, en el dolor leído,
No los dos que el poeta vive
Sino aquél que no han tenido.

Y así va por su camino,
Distrayendo a la razón,
Ese tren sin real destino
Que se llama corazón.

FERNANDO PESSOA

Versión de Santiago Kovadloff

Nadie nos dice

In LETRAS PERUANAS on 2008-09-13 at 17:18

Nadie nos dice cómo
voltear la cara contra la pared
y morirnos sencillamente
así como lo hicieron
el gato o el perro de la casa
o el elefante
que caminó en pos de su agonía
como quien va
a una impostergable ceremonia
batiendo orejas
al compás
del cadencioso resuello
de su trompa
sólo en el reino animal
hay ejemplares
de tal comportamiento
cambiar el paso
acercarse
y oler lo ya vivido
y dar la vuelta
sencillamente
dar la vuelta

BLANCA VARELA

El crimen fué en Granada

In LETRAS ANDALUZAS on 2008-09-13 at 16:23

I

EL CRIMEN

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas, de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico.
-sangre en la frente y plomo en las entrañas-.
…Que fue en Granada el crimen
sabed -¡pobre Granada!-, en su Granada…

II

EL POETA Y LA MUERTE

Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
Ya el sol en torre y torre; los martillos
en yunque – yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
“Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban…
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!”

III

Se le vio caminar..
Labrad, amigos,
de piedra y sueño, en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!

ANTONIO MACHADO-Sevilla, 1875-1939

Si la casualidad…

In LETRAS ARGENTINAS on 2008-09-12 at 9:30

Si la casualidad es la más empeñosa jugada del destino,
alguna vez podremos interrogar con causa a esas escoltas de genealogías
que tendieron un puente desde tu desamparo hasta mi exilio
y cerraron de golpe las bocas del azar.
Cambiaremos panteras de diamante por abuelas de trébol,
dioses egipcios por profetas ciegos,
garra tenaz por mano sin descuido,
hasta encontrar las puntas secretas del ovillo que devanamos juntas
y fue nuestro pequeño sol de cada día.
Con errores o trampas,
por esta vez hemos ganado la partida.

OLGA OROZCO

Apuntaciones sobre la mentalidad occidental y la astrología

In ALGO DE OPI on 2008-09-11 at 0:18

La evolución de la mentalidad humana ha sido siempre impelida por un impulso heroico: su pasión para forjar una identidad humana racional y autónoma, separándola de su unidad primordial con la naturaleza. Es verdad que los griegos no lo entendieron antiguamente así, ni desde hace algún tiempo tampoco lo entienden así nuevas corrientes modernas.

El logos, la razón, era desde el principio de los tiempos la trascendental fuente de todos los arquetipos o esencias primordiales, ya se tratara de formas matemáticas, ya de opuestos cósmicos, ideas, deidades inmortales, entes sacralizados, o personificaciones míticas. En función de dichos arquetipos, y como expresión ordenada de todos ellos, la cosmovisión griega interpretaba el cosmos. Ese logos universal operaba al mismo tiempo en el seno de la mente humana y dentro del mundo natural. No había entonces dualismos de mente y mundo, o interior y exterior. Todo pertenecía a una misma razón arquetípica de universo, la que se reflejaba en la mente humana infundiéndole la capacidad para reconocer el orden cósmico. Dicho de otro modo: la naturaleza humana lo penetraba todo y la mente humana no era otra cosa que una expresión del ser esencial de la naturaleza.

La mente occidental ha peleado durante siglos y con pasión por lo que creía era su independencia y su luz, forjando su yo autónomo individual, la posición epistemológica cartesiano-kantiana que en los últimos siglos ha sido el paradigma dominante del pensamiento moderno. Pero ahora, en este siglo nuevo, vuelve a reunirse con el fundamento de su ser apelando a una perspectiva epistemológica más refinada: los principios subjetivos que determinan nuestro conocimiento del mundo no pertenecen al sujeto humano aislado, son en realidad expresión del ser propio del mundo. La realidad no es ni fenoménica ni objetiva, ni interior ni exterior: es el propio ser del pensar humano. El “a priori” es nuestra pertenencia al cosmos. Casi al mismo tiempo que la Ilustración llegaba a su climax filosófico con Kant, comenzaba a surgir una perspectiva epistemológica completamente distinta, perceptible primero en Goethe con su estudio de las formas naturales, desarrollada en nuevas direcciones por Schiller, Schelling, Coleridge y Hegel, y expuesta sistemáticamente en el siglo pasado por Rudolf Steiner. A la psicología profunda de Freud y Jung le tocó, por fin, el destino y la carga de mediar el acceso de la mente moderna a las realidades y las fuerzas arquetípicas; disolver, con ello, la cosmovisión dualista y volver a conectar el yo con el mundo.

Platón, que fue el teórico defensor más eminente de aquella “peculiaridad asombrosa” con que el mundo griego interpretó el cosmos mediante intuiciones arquetípicas, recomendó el estudio de los astros como particularmente importante para la adquisición de sabiduría en este sentido. Ello ejerció una decisiva influencia sobre la evolución de la cosmovisión occidental; quizá fue su factor más importante, tanto por el dinamismo como por la continuidad que dio a su esfuerzo para comprender el cosmos físico. El “misterio de los planetas”, como lo llamaba Platón, y la larga y ardua lucha por desvelarlo, culminarían dos mil años después con las obras de Copérnico y Kepler y con la revolución científica que ellos iniciaron.

El pensamiento moderno tiene que abordar la crisis del yo y de su contemporánea cosmovisión, para lo que ha de introducir un corpus de evidencias, un nuevo método de investigación y una emergente perspectiva cosmológica, con lo que esperan poder ayudar a vencer la crisis de hoy. No se necesita tener visión profética para saber que estamos en uno de esos raros momentos de la historia, como el final de la antigüedad clásica o el comienzo de la edad moderna, que a través de gran tensión y lucha alumbraron una transformación verdaderamente seria y fundamental de los supuestos y principios subyacentes como arquetipos a la visión del mundo. Contamos con recursos sin precedentes para abordar creativamente nuestros problemas, pero el gran enigma del momento actual es que parece como si al iniciar ese abordaje se nos negara, sin embargo, algún contexto de mayor alcance o más profundo para hacerlo; como si una fuerza invisible nos negara capacidad y decisión para ello.

En los momentos más creativos de su historia, el mundo occidental siempre ha tenido en cuenta la astrología. Por ella anduvieron Aristóteles, Platón, Dante, Goethe, Yeats, Jung, Kepler… Al propio Newton los astros le condujeron hasta las matemáticas. En el momento actual un pensador norteamericano llamado Richard Tarnas, académico de máxima altura, se ha sentido atraído por un hecho evidente: la correlación existente entre la era axial -así se llama al periodo comprendido entre los siglos VI y V antes de Cristo- y determinadas configuraciones planetarias produjo una formidable eclosión de pensadores que todavía influyen en la personalidad humana. Buda, Confucio, los jainistas indios, Laot Tse, Pitágoras, los profetas hebreos, Sócrates, y Zoroastro, por ejemplo, vivieron cuando Urano, Neptuno y Plutón se alineaban de modo casi perfecto. Según Tarnas, las alineaciones entre dos de estos tres planetas siempre han coincidido con revoluciones de pensamiento y conciencia. Ahora se alinean Plutón y Urano. ¿Será necesario que se alinee Neptuno también para que se produzca una eclosión semejante a la antes citada?

La verdad es que los astros no son causa de nada. Simplemente señalan lo que está sucediendo en el cosmos, igual que las manecillas del reloj no hacen el tiempo aunque marquen las horas más vacuas o más arquetípicas de cada persona. Las cartas astrales indican algo seguro: el momento en que se encuentra el movimiento de una parte del cosmos, aquella que recoge cada carta; y algo dudoso o interpretable: el modo y el grado de transformación psíquica que puede estarse produciendo en esa parte del cosmos. Para Tarnas y sus seguidores no existe una psique dentro y un cosmos fuera, sino una dinámica cósmica integrada por lo que retrata la carta astral y “la procesión” que cada uno de los elementos retratados lleva por dentro y contribuye a crear con los demás hacia fuera. La astrología, según tales pensadores, puede en consecuencia trazar diagramas sobre el ayer, el hoy y el mañana, porque cosmos y psique son dos formulaciones de una misma realidad. Toda la vida que existe en un determinado momento respira si no al unísono sí armónicamente. Hay una dinámica cósmica, una melodía que cada yo, cada ser, entona, reproduce o interpreta a su estilo. Cuál es la entidad de esa dinámica, y cómo funciona, son hasta ahora dos misterios que la ciencia no ha podido desvelar.

Tarnas y los “tarnasianos” se empeñan, mediante su “Astrología arquetipal”, en descifrar cómo las conjunciones de los astros visibilizan la dinámica cósmica o la arquetípica dinámica de la psique. En ello concuerdan con los actuales enfoques de la psicología transpersonal, la física cuántica, la teoría del caos y de los fractales, la ecología, la teoría de Gaia, la filosofía holística, y todos los demás esfuerzos científicos que hoy se hacen para encontrar una teoría unificada del Cosmos.

La astrología arquetipal sirve para intuir el movimiento profundo de la evolución humana, de igual modo que el buen surfista, al salvar y usar el movimiento, la fuerza y el impulso de cada ola está en condiciones de intuir y utilizar mejor la siguiente. Claro es que la astrología arquetipal no es una ciencia exacta. Pero, ¿quién de verdad puede negar que sea una puerta abierta a un nuevo camino de ilusiones y realidades?

A.Castro Villacañas

http://www.vistazoalaprensa.com

POEMA 16

In LETRAS ARGENTINAS on 2008-09-10 at 17:46

El país de la casa.
La infancia
desdoblada como un lienzo doméstico.
El hijo,
su llanura de hombría y reciedumbre.
Amigos
que son vértebras de lealtad.
Enemigos
claramente elegidos.
Todo está en su lugar.
He vivido y vivo con nitidez
mis rótulos de propiedad privada.
Pero mi indigencia se llama
raza humana.
No lo olvide
quien halle estrías en mis venas,
ciatrices de alumbre,
grietas jamás cerradas:
Hiroshima,
Guernica,
Auschwitz,
Vietnam,
Camboya,
fueron también mi nombre,
mi familia,
mi casa.
Ana Emilia Lahitte