julymurillo

Archive for 30 septiembre 2011|Monthly archive page

Yo lo quiero jurar…

In LETRAS ESPAÑOLAS on 2011-09-30 at 0:50

Soneto II

Mil veces digo, entre los brazos puesto

de Galatea, que es más que el sol hermosa;

luego ella, en dulce vista desdeñosa,

me dice: “Tirsis mío, no digas esto”.

Yo lo quiero jurar y ella, de presto,

toda encendida de un color de rosa,

con un beso me impide y, presurosa,

busca atrapar mi boca con su gesto.

Hágole blanda fuerza por soltarme,

y ella me aprieta más y dice luego:

“No lo jures, mi bien, que yo te creo”.

Con esto, de tal fuerza a encadenarme

viene, que Amor, presente al dulce juego,

hace suplir con obras mi deseo.

Francisco de Aldana (Nápoles, 1537 – Alcazarquivir, 1578)

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A las Parcas

In LETRAS ALEMANAS on 2011-09-15 at 23:12

Un verano y un otoño más os pido, Poderosas,
para que pueda madurar mi canto,
y así, saciado con tan dulce juego,
mi corazón se llegue hasta morir.

El alma que aquí abajo fue frustrada
no hallará reposo, ni en el Orco,
pero si logro plasmar lo más querido
y sacro ante todo, la poesía,

entonces sonreiré satisfecho a las feroces
sombras, aunque debiera dejar
en el umbral mi voz. Un solo día
habré vivido como los dioses. Y eso basta.

Johann Christian Friedrich HÖLDERLIN

(Wurtemberg, 1770 – Tubinga, 1843)

An die Parzen

Nur Einen Sommer gönnt, ihr Gewaltigen!

Und einen Herbst zu reifem Gesange mir,

Daß williger mein Herz, vom süßen

Spiele gesättiget, dann mir sterbe.

Die Seele, der im Leben ihr göttlich Recht

Nicht ward, sie ruht auch drunten im Orkus nicht;

Doch ist mir einst das Heilge, das am

Herzen mir liegt, das Gedicht, gelungen,

Willkommen dann, o Stille der Schattenwelt!

Zufrieden bin ich, wenn auch mein Saitenspiel

Mich nicht hinab geleitet; Einmal

Lebt ich, wie Götter, und mehr bedarfs nicht.

El cantor..

In LETRAS RUSAS on 2011-09-10 at 9:10

¿Escuchasteis la voz nocturna junto al soto
del cantor del amor, del cantor de su pena?
en la hora matutina, cuando callan los campos
y el son triste y sencillo de la zampoña suena,

¿no la habéis escuchado?

¿Hallasteis en la yerma oscuridad boscosa
al cantor del amor, al cantor de su pena?
¿Notasteis su sonrisa, la huella de su llanto,
su apacible mirada, de melancolía llena?

¿No lo habéis encontrado?

¿Suspirasteis atentos a la voz apacible
del cantor del amor, del cantor de su pena?
Cuando visteis al joven en medio de los bosques,
al cruzar su mirada sin brillo con la vuestra,

¿no habéis suspirado?

(Aleksandr Pushkin. Moscú, 1799- San Petersburgo, 1837)

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ПЕВЕЦ.

Слыхали ль вы за рощей глас ночной

Певца любви, певца своей печали?

Когда поля в час утренний молчали,

Свирели звук унылый и простой —

Слыхали ль вы?

Встречали ль вы в пустынной тьме лесной

Певца любви, певца своей печали?

Прискорбную ль улыбку замечали,

Иль тихий взор, исполненный тоской, —

Встречали вы?

11 Вздохнули ль вы, внимая тихой глас

Певца любви, певца своей печали?

Когда в лесах вы юношу видали,

Встречая взор его потухших глаз —

Вздохнули ль вы?

(Александр Сергеевич Пушкин)

La fuerza del destino…

In LA TV on 2011-09-04 at 8:58

BSO.MARC ANTHONY

SINTONIA DE TELENOVELA

Estrella brillante…

In LETRAS INGLESAS on 2011-09-02 at 10:07

Estrella brillante, si fuera constante como tú,

no en solitario esplendor colgada de lo alto de la noche

y mirando, con eternos párpados abiertos,

como de naturaleza paciente, un insomne Eremita,

las móviles aguas en su religiosa tarea

de pura ablución alrededor de tierra de humanas riberas,

o de contemplación de la recién suavemente caída máscara

de nieve de las montañas y páramos.

No, aún todavía constante, todavía inamovible,

recostado sobre el maduro corazón de mi bello amor,

para sentir para siempre su suave henchirse y caer,

despierto por siempre en una dulce inquietud,

silencioso, silencioso para escuchar su tierno respirar,

y así vivir por siempre o si no, desvanecerme en la muerte.

John Keats (Londres 1795-Roma 1821)

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Bright star, would I were steadfast as thou art-

Not in lone splendour hung aloft the night,

And watching, with eternal lids apart,

Like Nature´s patient, sleepless Eremite,

The moving waters at their priest-like task

Of pure ablution round earth´s human shores,

Or gazing on the new soft-fallen mask

Of snow upon the mountains and the moors-

No-yet still steadfast, still unchangeable,

Pillow´d upon my fair love´s ripening breast,

To feel for ever its soft fall and swell,

Awake for ever in a sweet unrest,

Still, still to hear her tender-taken breath,

And so live ever-or else swoon to death.