julymurillo

Archive for 30 marzo 2013|Monthly archive page

Un rostro nada más…

In LETRAS GALLEGAS on 2013-03-30 at 20:51

Avatar_Piluca_150x150Un rostro nada más,
de lirios y marfiles, en silencio,
en medio de una nube, sólo un rostro
que ayer aún era vida, todo vida,
demasiada para permanecerse.
Atrás queda la angustia
del devenir incierto, de la magia.

Lo decidiste todo por ti misma,
rizaste sola el quiebro del destino,
tu muerte es sólo tuya.
Pertenecías a la vida misma,
por eso te cansaste de tanta dependencia.
Ahora decides, mandas.

Por fin, ya no hay fantasmas,
fantasmas-bisturí,
fantasmas-pieza-insulsa-de-hospital,
ni fantasmas-idea (los peores).
Quedaba sólo uno, el fantasma del Fin, y ya no existe,
venciste tú, tan frágil y tan joven,
lo despeñaste todo. Todo, y tú con ello,
pero sólo la idea se ha estrellado,
entre la indiferencia de una acera temprana,
mientras emerges sola en el triunfo.

Y sólo queda un rostro, un rostro de tristísima victoria.
Todas las rosas sobre tu rostro amado.

Mirad, están llorando nueve palomas blancas.
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Pilar Couceiro.

¿Quién cabalga tan tarde a través del viento y la noche?…

In LETRAS ALEMANAS on 2013-03-22 at 9:03

¿Quién cabalga tan tarde a través del viento y la noche?
Es un padre con su hijo.
Lleva al pequeño en brazos,
junto a su seno cálido y seguro.

“Hijo mío, ¿por qué, asustado, escondes tu rostro?”
“¿No ves, padre, al Rey de los Elfos?
¿El Rey de los Elfos con corona y manto?”
“Hijo, sólo es el rastro de la neblina.”

“¡Dulce niño ven conmigo!
contigo jugaré maravillosos juegos;
hay montones de hermosas flores en la orilla,
mi madre posee dorados vestidos.”

“Padre mío, padre mío ¿no oyes
lo que el Rey de los Elfos me promete?”
“Calma, ten calma, hijo mío;
es el viento que mueve las hojas secas.”

“¿No vienes conmigo buen niño?
Mis hijas te atenderán perfectamente;
mis hijas representan su nocturna danza,
ellas te arrullarán, bailarán para que duermas.”

“Padre mío, padre mío ¿no ves acaso ahí,
a las hijas del Rey de los Elfos en esa zona oscura?”
“Hijo mío, hijo mío, claro que lo veo:
son sólo los árboles, los grises sauces.”

“Te amo; me encanta tu hermosa figura;
pero si no me obedeces, te forzaré.”
“¡Padre mío, padre mío, ahora me arrastra!
¡El Rey de los Elfos me ha herido!”

El padre, temblando, galopa veloz,
llevando en sus brazos a su hijo gimiente;
al llegar a la hacienda, rápido y con esfuerzo,
en sus brazos el niño estaba muerto.
.
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Johann Wolfgang von Goethe (Hesse, 1749 – Weimar, 1832)

Wer reitet so spät durch Nacht und Wind?
Es ist der Vater mit seinem Kind;
Er hat den Knaben wohl in dem Arm,
Er faßt ihn sicher, er hält ihn warm.

“Mein Sohn, was birgst du so bang dein Gesicht?”
“Siehst, Vater, du den Erlkönig nicht?
Den Erlenkönig mit Kron und Schweif?”
“Mein Sohn, es ist ein Nebelstreif.”

“Du liebes Kind, komm, geh mit mir!
Gar schöne Spiele spiel’ ich mit dir;
Manch’ bunte Blumen sind an dem Strand,
Meine Mutter hat manch gülden Gewand.”

“Mein Vater, mein Vater, und hörest du nicht,
Was Erlenkönig mir leise verspricht?”
“Sei ruhig, bleibe ruhig, mein Kind;
In dürren Blättern säuselt der Wind.”

“Willst, feiner Knabe, du mit mir gehn?
Meine Töchter sollen dich warten schön;
Meine Töchter führen den nächtlichen Reihn,
Und wiegen und tanzen und singen dich ein.”

“Ich liebe dich, mich reizt deine schöne Gestalt;
Und bist du nicht willig, so brauch ich Gewalt.”
“Mein Vater, mein Vater, jetzt faßt er mich an!
Erlkönig hat mir ein Leids getan!”

Dem Vater grauset’s, er reitet geschwind,
Er hält in Armen das ächzende Kind,
Erreicht den Hof mit Müh’ und Not;
In seinen Armen das Kind war tot.
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El Rey de los Elfos (Der Erlkönig), del clásico por excelencia Goethe,
está basado en una conmovedora leyenda muy extendida en Alemania.
Los elfos son personajes de la mitología nórdica, dotados de poderes mágicos,
que habitan en la umbría de los bosques.
Emparentados con gnomos, trolls, nibelungos, duendes, faunos y sátiros,
los elfos son frecuentes en los viejos cuentos germánicos, y también en
la moderna literatura fantástica (El Señor de los Anillos o Harry Potter).
Compuesto hacia 1782, fue también glosado musicalmente por autores
como Beethoven Schumann y Schubert.

(comentario- Pilar Couceiro ).

Agua puro elemento….

In LETRAS INGLESAS on 2013-03-15 at 10:03

William WordsworthAgua, puro elemento, dondequiera abandonas
tu mansión subterránea, hierbas verdes y flores
de brillante color y plantas con sus bayas,
surgiendo hacia la vida, adornan tu cortejo;
y en el estío, cuando el sol arde, veloces
insectos resplandecen y, volando, te siguen.
Si falta tu bondad, resuella el bosque, y ciervo
y cierva y cazador con su venablo, juntos
languidecen y caen. No deja de sentirse
en el alma turbada tu benigna influencia;
y tal vez en la entraña marmórea de la tierra,
donde sufren tormento espíritus que lloran
gracia y bondad perdidas, tus murmullos apagan
su angustia y a los tuyos mezclan sus dulces cantos.

William Wordsworth (Cockermouth, 1770 – Cumberland, 1850)

Pure element of waters! Wheresoe´er
Thou dost forsake thy subterranean haunts,
Green herbs, bright flowers, and berry-bearing plants,
Rise into life and in thy train appear:
And, through the sunny portion of the year,
Swift insects shine, thy hovering pursuivants:
And, if thy bounty fail, the forest pants;
And hart and hind and hunter with his spear,
Languish and droop together. Nor unfelt
In man’s perturbed soul thy sway benign;
And, haply, far within the marble belt
Of central earth, where tortured Spirits pine
For grace and goodness lost, thy murmurs melt
Their anguish, -and they blend sweet songs with thine.

Muérome por llamar Juanilla a Juana…

In LETRAS ESPAÑOLAS on 2013-03-01 at 11:41

lope de vegaMuérome por llamar Juanilla a Juana,
que son de tierno amor afectos vivos,
y la crüel, con ojos fugitivos,
hace papel de yegua galiciana.

Pues, Juana, agora que eres flor temprana
admite los requiebros primitivos;
porque no vienen bien diminutivos
después que una persona se avellana.

Para advertir tu condición extraña,
más de alguna Juanaza de la villa
del engaño en que estás te desengaña.

Créeme, Juana, y llámate Juanilla;
mira que la mejor parte de España,
pudiendo Casta, se llamó Castilla.

Félix Lope de Vega Carpio (Madrid, 1562-1635)