julymurillo

Archive for the ‘ALGO DE HUMOR’ Category

Juan de la Encina- Si abrá en este baldrés….

In ALGO DE HUMOR, LETRAS ESPAÑOLAS on 2012-11-23 at 11:54

¿Si habrá en este baldrés
mangas para todas tres?

Tres moças d’aquesta villa,
tres moças d’aquesta villa
desollavan una pija
para mangas a todas tres.

Tres moças d’queste barrio,
tres moças d’queste barrio
desollavan un carajo
para mangas a todas tres.

¿Si habrá en este baldrés
mangas para todas tres?

Desollavan una pija
desollavan una pija
y faltoles una tira
para mangas a todas tres.

Y faltoles una tira,
y faltoles una tira.
La una a buscalla iva
para mangas a todas tres.

¿Si habrá en este baldrés
mangas para todas tres?

Y faltóles un pedaço,
y faltóles un pedaço.
La una iva a buscallo
para mangas a todas tres.

¿Si habrá en este baldrés
mangas para todas tres?

* baldrés: piel de oveja curtida que sirve para guantes (DRAE), ant. francés baldret. Pero lo podéis cambiar por mozuelo tranquilamente.
* carajo: malsonante, miembro viril (DRAE)
* pija: malsonante, miembro viril (DRAE, 4ª acepción)
* desollar: quitar la piel de una persona, un animal o de alguno de sus miembros.

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¿De donde bueno,Juan…

In ALGO DE HUMOR, LETRAS ANDALUZAS on 2012-04-27 at 10:08

-¿De dónde bueno, Juan, con pedorreras?
-Señora tía, de Cagalarache.
-Sobrino, ¿y cuántos fuistes a Alfarache?
-Treinta soldados en tres mil galeras.

-¿Tanta gente? -Tomámoslo de veras.
-¿Desembarcastes, Juan? -¡Tarde piache!,
que al dar un Santïago de azabache,
dio la playa más moros que veneras.

-Luego, ¿es de moros? -Sí, señora tía;
mucha algazara, pero poca ropa.
-¿Hicieron os los perros algún daño?

-No, que en ladrando con su artillería,
a todos nos dio cámaras de popa.*
-¡Salud serían para todo el año!
.
.
.

Luis de Góngora (Córdoba, 1561-1627) A la jornada de Larache

* Diarrea.

LA SEXALESCENCIA.

In ALGO DE HUMOR, ALGO DE OPI on 2010-12-28 at 22:47

Tener 60 en el Siglo XXI

Si miramos con cuidado podemos detectar la aparición de una franja social que antes no existía: la gente que hoy tiene alrededor de sesenta años.
Es una generación que ha pateado fuera del idioma la palabra “sexagenario”, porque sencillamente no tiene entre sus planes actuales el hecho de envejecer.
Se trata de una verdadera novedad demográfica parecida a la aparición en su momento, de la “adolescencia”, que también fue una franja social nueva que surgió a mediados del siglo veinte para dar identidad a una masa de niños desbordados, en cuerpos creciditos, que no sabían hasta entonces dónde meterse, ni cómo vestirse.
Este nuevo grupo humano que hoy ronda los sesenta, ha llevado una vida razonablemente satisfactoria.

Son hombres y mujeres independientes que trabajan desde hace mucho tiempo y han logrado cambiar el significado tétrico que tanta literatura le dio durante décadas al concepto del trabajo.

Lejos de las tristes oficinas de Onetti o Roberto Arlt, esta gente buscó y encontró hace mucho la actividad que más le gustaba y se ganó la vida con eso.

Supuestamente debe de ser por esto que se sienten plenos… algunos ni sueñan con jubilarse. Los que ya se han jubilado disfrutan con plenitud de cada uno de sus días sin temores al ocio o a la soledad, crecen de adentro en uno y en la otra. Disfrutan, porque después de años de trabajo, crianza de hijos, carencias, desvelos y sucesos fortuitos bien vale mirar el mar con la mente vacía o volar una paloma desde el 5º piso del depto.
Dentro de ese universo de personas saludables, curiosas y activas, la mujer tiene un papel rutilante.

Ella trae décadas de experiencia de hacer su voluntad, cuando sus madres sólo podían obedecer y de ocupar lugares en la sociedad que sus madres ni habrían soñado con ocupar.

Esta mujer sexalescente pudo sobrevivir a la borrachera de poder que le dio el feminismo de los 60´, en aquellos momentos de su juventud en el que los cambios eran tantos, pudo detenerse a reflexionar qué quería en realidad.

Algunas se fueron a vivir solas, otras estudiaron carreras que siempre habían sido exclusivamente masculinas, otras eligieron tener hijos, otras eligieron no tenerlos, fueron periodistas, atletas o crearon su propio “YO S.A.”

Pero cada una hizo su voluntad.
Reconozcamos que no fue un asunto fácil y todavía lo van diseñando cotidianamente.

Pero algunas cosas ya pueden darse por sabidas, por ejemplo que no son personas detenidas en el tiempo; la gente de sesenta, hombres y mujeres, maneja la compu como si lo hubiera hecho toda la vida.

Se escriben, y se ven, con los hijos que están lejos y hasta se olvidan del viejo teléfono para contactar a sus amigos y les escriben un e-mail con sus ideas y vivencias.
Por lo general están satisfechos de su estado civil y si no lo están, no se conforman y procuran cambiarlo. Raramente se deshacen en un llanto sentimental.

A diferencia de los jóvenes, los sexalescentes conocen y ponderan todos los riesgos. Nadie se pone a llorar cuando pierde: sólo reflexiona, toma nota, a lo sumo… y a otra cosa.
La gente grande comparte la devoción por la juventud y sus formas casi insolentes de belleza, pero no se sienten en retirada. Compiten de otra forma, cultivan su propio estilo…Ellos, los varones no envidian la apariencia de jóvenes astros del deporte, o de los que lucen un traje Armani. Ni ellas, las mujeres, sueñan con tener la figura tuneada de una vedette.

En lugar de eso saben de la importancia de una mirada cómplice, de una frase inteligente o de una sonrisa iluminada por la experiencia.
Hoy la gente de 60, como es su costumbre, está estrenando una edad que todavía NO TIENE NOMBRE. Antes, los de esa edad eran viejos y hoy ya no lo son, hoy están plenos física e intelectualmente, recuerdan la juventud, pero sin nostalgias, por que la juventud también está llena de caídas y nostalgias y ellos lo saben.
La gente de 60 de hoy, celebra el sol cada mañana y sonríe para sí misma muy a menudo… Quizás, por alguna razón secreta que sólo saben y sabrán los de sesenta en el siglo XXI.

ALICIA DUBROVIC

el beso del mundial 2010

In ALGO DE HUMOR, LETRAS ESPAÑOLAS on 2010-07-12 at 15:24

Al comenzar el mundial
prensa malintencionada
lo hizo bastante mal
al querer culpar a Sara
de si Iker iba mal
y algunas veces fallaba.

Y con elló consiguió
robarle protagonismo
a dicha competición
y dársela a los dos chicos
y atacaron con tesón
a la bella reportera
con machismo de salón
que no venía a la cuenta.

Y hoy quiso el capitán
devolverles la moneda
y tras ponerse a llorar
emocionado de veras
en un impulso sin par
le plantó a la reportera
un besazo sin igual
que darlo muchos quisieran…
Ahora podéis hablar,
que hablen sí, lo que quieran,
que ha ganado el mundial
y el muchacho lo celebra
besando, como es normal,
a su preciosa pareja.

Y tú, Sara, no te enfades,
que el beso ha estado muy bien
y ha sido emocionante
para la gente de bien
(aunque siempre hay miserables
que no lo van a entender).

fuente:miralarima @wordpress.com

Algo chiquitito..versión para funcionarios

In ALGO DE HUMOR, ALGO POLITICO, LOS 2010 on 2010-06-13 at 19:28

Canción parodia surgida del recorte al sueldo de los funcionarios españoles en 2010..hará História.
( basada en la que representó a España en el Festival de Eurovisión-2010 )

Noche de sexo y pasión

In ALGO DE CUENTO, ALGO DE HUMOR on 2010-05-27 at 9:40


RELATO ERÓTICO-FÍLMICO,

UN SUBGÉNERO LITERARIO QUE ACABO DE INVENTAR (CREO)

Mi nombre es Joe.

Un día, en Nueva York, con fuego en el cuerpo entré en la habitación en forma de «ele» donde mi rubia favorita y yo habíamos pasado los mejores años de nuestra vida.
Con aquella deliciosa persona iba a realizar todos los juegos prohibidos, iba a cumplir mi fantasía.
Serían las 8 1/2, de una jornada de un largo y cálido verano. En el calor de la noche, el apartamento de Manhattan estaba al rojo vivo; en las paredes se reflejaba el color púrpura del resplandor de las luces de la ciudad que entraban por la ventana indiscreta, porque era una habitación con vistas, aunque a malas calles.
Aquello no iba a ser un breve encuentro; la gran ilusión que yo tenía era que durase hasta octubre, que aquel amor a quemarropa fuese la historia interminable, como una cadena perpetua. Nunca diría adiós a mi concubina. Estaríamos encadenados de aquí a la eternidad.
Abrí la novena puerta con mi llave y entré. Lolita, todavía en la edad de la inocencia, me esperaba, con su cara de ángel, sobre un lecho de terciopelo azul, como una Eva al desnudo. (La verdad es que es una mujer para dos, porque tiene un lío en Río, pero ¡que el cielo la juzgue!, porque yo no lo haré.)
Pasé del cuarto protocolo y me salté la conversación. Mi masculinidad estaba gigante y me abalancé sobre ella a sangre fría, como un tiburón.
—¿Qué hago con esto? —preguntó.
—Agárralo como puedas —repuse.
Pero antes de que culmináramos nada oímos el golpe en la habitación de al lado. Se escuchaban gritos y susurros.
—Recuerda que no hay que hacer ruido —me dijo Lolita—. Respeta la ley del silencio.
Obedecí. Y, sin hacer caso del teléfono rojo que empezó a sonar, volví a mi labor. Pero, ¡qué noche la de aquel día! Nos interrumpieron de nuevo varias campanadas a medianoche. Luego, mis adorables vecinos protestaron: dieron más o menos los cuatrocientos golpes en el tabique. (¡Qué intolerancia! También el pianista del quinto toca el piano y yo no protesto.) Luego nos importunó la mosca dichosa. Después mi tío me llamó al móvil. ¿Qué he hecho yo para merecer esto?, me pregunté. Sin perdón, arrojé el teléfono contra la pared, con repulsión. ¡Y yo que pensaba que yo era como el paciente inglés, el hombre tranquilo por antonomasia!
Finalmente nos amamos hasta que cantaron los pájaros.
—Abre los ojos —me dijo ella el día después—. Eres el dormilón mayor que conozco.
—Es el sueño americano —me justifiqué.
Y nos dedicamos de nuevo a los trabajos de amor perdidos.

¡Qué bello es vivir!
.
.
.
.
.

Enrique Gallud Jardiel

* Enrique Gallud Jardiel es escritor, dramaturgo y director de teatro.

Argentínos

In ALGO CIERTO, ALGO DE HUMOR on 2010-03-08 at 22:00

Una vez alguien le pidió a un filósofo español, Julián Marías, muy conocedor del pueblo argentino y de sus costumbres y, con un gran cariño por nosotros, que hablara de los argentinos, pero con visión desde fuera del bosque y de toda pasión…

…Esto fue lo que dijo:
‘Los argentinos están entre vosotros, pero no son como vosotros.
No intentéis conocerlos, porque su alma vive en el mundo impenetrable de la dualidad.
Los argentinos beben en una misma copa la alegría y la amargura.Hacen música de su llanto -el tango- y se ríen de la música de otro; toman en serio los chistes y de todo lo serio hacen bromas.
Ellos mismos no se conocen.

Creen en la interpretación de los sueños, en Freud y el horóscopo chino, visitan al médico y también al curandero todo al mismo tiempo.
Tratan a Dios como ‘El Barba’ y se mofan de los ritos religiosos, aunque los presidentes no se pierden un Tedeum en la Catedral.
No renuncian a sus ilusiones ni aprenden de sus desilusiones. No discutáis con ellos jamás!!! Los argentinos nacen con sabiduría !!! Saben y opinan de todo!!! En una mesa de café y en programas de periodistas / políticos arreglan todo.
Cuando los argentinos viajan, todo lo comparan con Buenos Aires. Hermanos, ellos son ‘El Pueblo Elegido’…por ellos mismos. Individualmente, se caracterizan por su simpatía y su inteligencia. En grupo son insoportables por su griterío y apasionamiento.

Cada uno es un genio y los genios no se llevan bien entre ellos; por eso es fácil reunirlos, pero unirlos… imposible.
Un argentino es capaz de lograr todo en el mundo, menos el aplauso de otro argentino.

No le habléis de lógica. La lógica implica razonamiento y mesura. Los argentinos son hiperbólicos y desmesurados, van de un extremo a otro con sus opiniones y sus acciones.

Cuando discuten no dicen:
No estoy de acuerdo, sino: Usted está absolutamente equivocado.
Aman tanto la contradicción que llaman ‘Bárbara’ a una mujer linda;a un erudito lo bautizan ‘Bestia’, a un mero futbolista ‘Genio’ y cuando manifiestan extrema amistad te califican de ‘Boludo’.
Y si el afecto y confianza es mucho más grande, ‘Eres un Hijo de Puta’.

Cuando alguien les pide un favor no dicen simplemente ‘Si’, sino ‘Como No’.
Son el único pueblo del mundo que comienza sus frases con la palabra NO. Cuando alguien les agradece, dicen: ‘NO, de nada’ o ‘NO’… con una sonrisa.

Los argentinos tienen dos problemas para cada solución. Pero intuyen las soluciones a todo problema.. Cualquier argentino dirá que sabe como se debe pagar la deuda externa, enderezar a los militares, aconsejar al resto de América latina, disminuir el hambre de Africa y enseñar economía en USA.

Los argentinos tienen metáforas para referirse a lo común con palabras extrañas. Por ejemplo, a un aumento de sueldos le llaman…. ‘Rebalanceo de Ingresos’, a un incremento de impuestos… ‘Modificación de la Base Imponible’ y a una simple devaluación… ‘Una Variación Brusca del Tipo de Cambio’.
Un Plan Económico es siempre… ‘Un Plan de Ajuste’ y a una Operación Financiera de Especulación la denominan… ‘Bicicleta’..

Viven, como dijo Ortega y Gasset, una permanente disociación entre la imagen que tienen de sí mismos y la realidad. Tienen un altísimo numero de psicólogos y psiquiatras y se ufanan de estar siempre al tanto de la última terapia. Tienen un tremendo super ego, pero no se lo mencionen porque se desestabilizan y entran en crisis.

Tienen un espantoso temor al ridículo, pero se describen a sí mismo como liberados.
Son prejuiciosos, pero creen ser amplios, generosos y tolerantes.
Son racistas al punto de hablar de… ‘cabecitas Negras’ en un país que no hay negros.

LOS ARGENTINOS SON ITALIANOS QUE HABLAN EN ESPAÑOL.
PRETENDEN SUELDOS NORTEAMERICANOS Y VIVIR COMO INGLESES.
DICEN DISCURSOS FRANCESES Y VOTAN COMO SENEGALESES.
PIENSAN COMO ZURDOS Y VIVEN COMO BURGUESES.
ALABAN EL EMPRENDIMIENTO CANADIENSE Y TIENEN UNA ORGANIZACIÓN BOLIVIANA.
ADMIRAN EL ORDEN SUIZO Y PRACTICAN UN DESORDEN TUNECINO.
Son Un Misterio’.

JULIAN MARÍAS
(*) Filosofo – Catedrático – Político-Escritor y Periodista ESPAÑOL

Me caí del mundo y no sé por donde se entra.

In ALGO DE HUMOR on 2010-02-13 at 11:11

Eduardo Galeano, periodista y escritor uruguayo.

Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.

No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.

Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.

¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo.

¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.

¡Guardo los vasos desechables!

¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez!

¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!

Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida!

¡Es más!
¡Se compraban para la vida de los que venían después!
La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas de loza.
Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de refrigerador tres veces.

¡¡Nos están fastidiando! ! ¡¡Yo los descubrí!! ¡¡Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.

¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de los tenis Nike?
¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando colchones casa por casa?
¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?
Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más y más basura.

El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.
El que tenga menos de 30 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el que recogía la basura!!
¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de… años!
Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)

No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan .
Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De ‘por ahí’ vengo yo. Y no es que haya sido mejor.. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el ‘guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo’, pasarse al ‘compre y bote que ya se viene el modelo nuevo’.Hay que cambiar el auto cada 3 años como máximo, porque si no, eres un arruinado. Así el coche que tenés esté en buen estado . Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo!!!! Pero por Dios.

Mi cabeza no resiste tanto.

Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.

Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.

Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?

¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?

En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.. . ¡¡Cómo guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!! ¡¡Guardábamos las tapas de los refrescos!! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!

Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.

Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡¡Los diarios!!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para pone r en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver.. ¡¡¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!!!

Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los goteros de las medicinas por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía ‘éste es un 4 de bastos’.

Los cajones guardaban pedazos izquierdos de pinzas de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en una pinza completa.

Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden ‘matarlos’ apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!!

Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: ‘Cómase el helado y después tire la copita’, nosotros dijimos que sí, pero, ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.

Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.

Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero.. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo,pegatina en el cabello y glamour.

Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la ‘bruja’ como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la ‘bruja’ me gane de mano y sea yo el entregado.

Eduardo Galeano

‘Ο ΚΛΕΠΤÓΜΕΝΟΣ -(El cleptómano)

In ALGO DE HUMOR, LETRAS ESPAÑOLAS on 2009-07-11 at 11:19

Ha robado un peluche –él es joven, no tiene dinero–

porque una terrible congoja asolaba su vida:

y su cama, pasando las noches sin ser compartida,

lo obligaba a llorar -¡oh crüel!- empapándolo entero.
.
.

Consiguió que la cama fatal le dejase tranquilo

descansar. Además el peluche es bonito, lo adora;

sustituye, de alguna manera, al amigo que ahora

en el oso ha encontrado y no tuvo en el gélido asilo,

situación donde el joven menguado, después de la muerte

de ambos padres, su infancia borrosa vivió junto al clero

que destapa en La Iglesia su ávida sed y su fiero

objetivo de niños que Dios les otorga. ¡Qué fuerte!
.
.

El peluche lo ha hecho feliz, por lo que ha decidido

la existencia llevar junto a él, que no pone objeciones;

Al osezno lo ha hecho mujer, y le ha dado los dones

de tal sexo que ahora disfruta, pues lo ha descosido

y con pilas, un coño le ha puesto; las tetas de goma

con un chisme que gime diciendo: “¡Ah, ah, ah, ah, dó-ma-

me, dó-ma-me, amor, bestia mía, mi nardo, mi vida!”,

a la vez que la verga en el chocho va siendo metida.

ESTEBAN ORTEGA RAMOS

Son versos de 16 sílabas en juego débil-débil-fuerte: (–ó –ó –ó –ó –ó -).
Se llaman “Hexámetros castellanos” y son los apropiados para imitar en lo posible el antiguo ritmo de los hexámetros latinos de la Antigüedad. Son dificilísimos de construir
.

Enviado por Pilar Couceiro

Estoy a veinte minutos de allí.

In ALGO DE HUMOR, CINE on 2009-06-03 at 0:01

Llegaré en diez

Harvey Keitel..PULP FICTION