julymurillo

Archive for the ‘LETRAS ARAGONESAS’ Category

Albada de Aragón

In LETRAS ARAGONESAS on 2010-09-20 at 21:13

Adios a los que quedan y a los que se van tambien
Adios a Huesca y provincia, a Zaragoza y Teruel

Y ésta es la albada del viento, la albada del que se fue,
que quiso volver un dia , pero eso no pudo ser.

Las albadas de mi tierra se entonan por la mañana
para animar a las gentes a comenzar la jornada.

¡Arriba los compañeros!, que ya ha llegado la hora
de tener en nuestras manos lo que nos quitan de fuera

Que esta albada que yo canto (y) es una albada guerrera,
que lucha por que regresen los que dejaron su tierra

José Antonio Labordeta

ALBADA: canto tradicional en muchos rincones de España,para las mañanas antes de comenzar el trabajo.

Belchite

In LETRAS ARAGONESAS on 2010-09-19 at 9:16

El árbol se levanta sobre la tapia hundida.
El viejo campanario –la paloma que había
huyó bajo la guerra- está desierto:
Todo es la sombra.

El monte desolado invade el patio,
el pozo seco,
el niño destrozado por la yedra.
Alguien recuerda –Antes estuve aquí,
hoy ya no vuelvo- por los muros de adoba calcinados:

¿Quién ha puesto el olivo
enfrente del olivo?

¿Quién ha dejado sangre
enfrente de la sangre?

¿Quién ha traído muerte
en contra de la muerte?

¿Quién, en fin, ha destruido al hombre
contra el hombre?

Sobre la casa yerta ya nadie se levanta.

JOSE ANTONIO LABORDETA– 1.935-2.010

Moleskine

In LETRAS ARAGONESAS on 2009-07-17 at 14:57

No iré a buscarte, pero te diré dónde me puedes encontrar, tesoro. Estoy en las catacumbas de Roma dibujando un pez y esperando el martirio, estoy en Vailima en una luz suspendida en el mar oscuro. Estoy en el manicomio de Charenton sodomizando a Madeleine, una empleada de trece años, mientras pienso en Constance. Estoy en la Polinesia del alma tarareando una melodía de Jacques Brel o pintando las nubes con resaca de los Mares del Sur. Una mujer de 100 años me ha dicho: Ve allí por mí.
Estoy en Prága consumido por la tuberculosis ordenándole a Max Brod que queme todos mis manuscritos. Estoy en el Monte Fuji, en los dragones de humo de Hokusai, en las mujeres voluptuosas de Utamaro, en las ciudades verdiazules de Hiroshige. No iré a buscarte, mi experta buceadora. No quedan perlas a este lado de la desesperanza.
Estoy en Sudamérica, me he despedido al llegar del Sunday Times con un telegrama: Me he ido a la Patagonia. Estoy en el Monte Augustus de Australia, el monolito mayor del mundo. Estoy en 1989 en Niza, tengo cuarenta y ocho tacos y el Sida se me lleva. Ve allí por mí.
¿Qué más da si eran ficticios o verdaderos los personajes que describí en mis libros? Lo importante, lo unánime, lo evidente son los paisajes anteriores al hombre y las palabras milimétricas y suaves en que uno se ahoga de realidad. El lenguaje de algunos hombres, los horizontes, las piscinas donde nos zambullimos en la miel y la hiel.
Estoy en Portugal, el último corazón antes del Mar. En el Chiado bajo las llamas, soñando con islas sin desasosiego, deseando no acabar esta taza sobre una mesa del café A Brasileira. Estoy en el sur de Francia, en la Casa Amarilla envolviendo mi oreja en un paño, pienso regalársela esta noche a mi favorita del burdel de Arlés.
Soy un hombre que deja pistas, soy el experto in impresionismo de Sotheby’s, el anestesista en los cruces de caminos de Alabama.
Estoy cabalgando a la muerte sobre una ballena blanca boreal en medio de una soledad inmensa como el océano y en los espejos de esa fatiga universal. Estoy en el viento que arrastra la rosa de Jericó y en los libros de arena y en Oaxaca bajo el mezcal. Herido por la melancolía de los tesoros que desenterré.

Estoy en los fados, en la sopa verde, en los badulaques, en los emails de amor que reciben silencio, en el pollo duro de los hoteles africanos, en las colonias de ultramar, en los deseos transcontinentales. Soy el Trigal con cuervos inacabado. Soy el samurai de pies ligeros, el hombre ola que entra en tu caverna cada noche.
Ve allí, me ha dicho un hombre con una pluma. Gana la felicidad y el pan de los cielos perforando el papel de una vieja Moleskine.

ÁNGEL PETISME

http://www.angelpetisme.com/

Canto a la libertad

In HIMNOS PATRIOS, LETRAS ARAGONESAS on 2009-06-14 at 19:04

Habrá un día­ en que todos
al levantar la vista
veremos una tierra
que ponga libertad.
Hermano aquí mi mano,
será tuya mi frente
y tu gesto de siempre
caerá sin levantar
huracanes de miedo
ante la libertad.
Haremos el camino
en un mismo trazado
uniendo nuestros hombros
para así levantar
aquellos que cayeron
gritando ¡libertad!
Sonaran las campanas
desde los campanarios
y los campos desiertos
volverán a granar
unas espigas altas
dispuestas para el pan.
Habrá un pán
que en los siglos
nunca fué repartido
entre todos aquellos
que hicieron lo posible
para empujar la historia
hacia la libertad.
También será posible
que esa hermosa mañana
ni tu ni yo ni el otro
la lleguemos a ver,
pero habrá que forzarla
para que pueda ser.
Ya sea como un viento
que arranque los matojos
surgiendo la verdad,
y limpie los caminos
de siglos de destrozos
contra la libertad.

JOSÉ ANTONIO LABORDETA,1935-2010

Himno no oficial de ARAGÓN-ESPAÑA

Esto fué…

In LETRAS ARAGONESAS on 2009-02-13 at 23:58

Apenas un recuerdo, un vago sueño

de pasados domingos sin iluminarias

donde los camareros se aburrían

en establecimientos de segunda categoría.

Todo lo demás es un recuerdo nostálgico

de prensados días escolares

en el juvenil guardapolvo de los lunes.

Un sueño escaso de lluvias impares,

de noches inconclusas en mi pijama a rayas,

de furtivas huidas sin permiso

y, quizás, de algún funeral sin esperanza.

Años cautivos que huyeron de nosotros

a través de uno textos donde puede leerse:

Hoy no llueve… Domingo…

Quizás mañana muertos…

Mi padre me ha pegado…

Ya no hay amor… La una menos diez…

Huimos…

Y huimos para siempre.

JOSE ANTONIO LABORDETA

Mataos

In LETRAS ARAGONESAS on 2009-02-11 at 10:44

Mataos,
Pero dejad tranquilo a ese niño que duerme en una cuna.
Invadid con vuestro traqueteo los talleres, los navíos, las universidades,
las oficinas espectrales donde tanta gente languidece.
Triturad toda rosa, hollad al noble pensativo.
Preparad las bombas de fósforo y las nupcias del agua con la muerte…
Inundad los periódicos, las radios, los cines, las tribunas,
pero dejad tranquilo al obrero que fumando un pitillo
ríe con los amigos en aquel bar de la esquina.
Asesinaos si así lo deseáis,
Exterminaos vosotros: los teorizantes de ambas cercas
Que jamás asireís un fusil de bravura.
Asesinaos pero vosotros los inquisitoriales azuzadores de la matanza…

Pero dejad tranquilo a ese niño que duerme en una cuna,
Al campesino que nos suda la harina y el aceite,
Al joven estudiante con su llave de oro,
Al obrero en su ocio ganado fumándose un pitillo
Y al hombre gris que coge los tranvías
Con su gabán roído a las seis de la tarde.
Esperan otra cosa.
Los parieron sus madres para vivir con todos
Y entre todos aspiran a vivir : tan sólo esto.
Y de ellos ha de crecer
Si surge una raza de hombres y mujeres con puñales de amor inverosímil hacia
otras aventuras más hermosas.

MIGUEL LABORDETA

(Poema leído en el Congreso de los Diputados por Jose Antonio Labordeta con motivo de la comparecencia de Aznar sobre la posición del Gobierno ante el ataque a Irak).

Pleno, 5 de febrero de 2003