julymurillo

Archive for the ‘LETRAS ARGENTINAS’ Category

Y si la falla fuera…

In LETRAS ARGENTINAS on 2011-06-10 at 1:11

Y si la falla fuera
la desesperada esperanza de dar sentido al caos?
¿Y si hincar las uñas en las almas ajenas
para hacer puentes de aire
confirmara que es inútil la búsqueda?
Siempre el tú se transforma,
siempre termina otro yo,
único, solitario.
No me basta saber que algo nace
cada vez que uno muere;
no soy nada ni nadie,
ni yo, ni tú, ni el otro,
y es irrisorio
este insaciable afán por seguir siendo.
Por momentos sospecho que hay una clave:
siento un rumor de cosas ya pasadas
y de otras por venir,
pero no sé dónde continuará
este ambular de sombras.
Llegará el día y habrá que aceptarlo.
Y aunque el corazón se acurruque en el pecho,
como un pájaro enfermo,
habrá que aceptarlo.
Sólo falta saber quién de los dos
quedará sin oír la respiración del otro,
huérfano del lenguaje cifrado
de la otra mirada.
Quién de los dos
quedará en el vacío de las sombras,
sin el latente custodio de su cuerpo.
Quién sufrirá la alejada presencia
llenando el vacío de los cuartos.

Matilde Kusminsky-Richter (Cenizas y plegarias)

Matilde Kusminsky-Richter (1918-1998). Esposa del escritor argentino Ernesto Sábato. Sólo poco antes de morir, a instancias de amigos y familia, aceptó publicar algunos de sus poemas y cuentos.

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Buscaremos,,,,

In LETRAS ARGENTINAS on 2011-05-27 at 15:02

Buscaremos,
con los ojos abiertos,
un reino en nada diferente a éste.
Y sin embrago,
allí la muerte no nos negará
ese espacio
donde el bien y el mal arden
en una sola luz ,
sin destruir el amor
de los cuerpos.
Y el amor que concibe a la muerte
unirá toda la noche a su locura
hasta ocupar el corazón
del misterio.
Aprenderemos
el sentido de la sonrisa.
Y ya nunca seremos separados,
y todo lo dividido
se unirá en la última sed de la raíz,
en un canto inmóvil.

María Julia de Ruschi (Polvo que une)

María Julia de Ruschi (Buenos Aires 1951). Entre otros galardones, posee el Premio Leopoldo Panero. (1974).

Sobre héroes y tumbas….

In LETRAS ARGENTINAS on 2011-05-01 at 1:08

ERNESTO SABATO 1911-2011

Premio Cervantes de Literatura 1984.

Quisiera que me recuerden sin llorar…

In LETRAS ARGENTINAS on 2010-10-29 at 13:06

Quisiera que me recuerden sin llorar
ni lamentarme
quisiera que me recuerden por haber hecho caminos
por haber marcado un rumbo
porque emocioné su alma
porque se sintieron queridos, protegidos y ayudados,
porque interpreté sus ansias,
porque canalicé su amor.
Quisiera que me recuerden junto a la risa de los felices,
la seguridad de los justos,
el sufrimiento de los humildes.
Quisiera que me recuerden con piedad por mis errores,
con comprensión por mis debilidades,
con cariño por mis virtudes,
si no es así, prefiero el olvido,
el más duro castigo por no cumplir con mi deber de hombre.

Joaquín Enrique Areta *

* Joaquín Enrique Areta. Obrero y poeta argentino (Corrientes, 1955). Militó en la Ciudad de La Plata, entre otras organizaciones, en la Unión de Estudiantes Secundarios. Secuestrado y preso en la ESMA, se le dio por desaparecido en 1978. Este poema fue elegido para un libro de escritos de desaparecidos y leído por el Presidente Néstor Kirchner, a propósito de la derogación de la “Ley del punto final”, decretada por la Corte Suprema de Justicia en 2005.

Il Maestro

In LETRAS ARGENTINAS on 2010-06-27 at 20:24


Cuentan que ya era tarde cuando salió de su camerino, que la orquesta había esta­do ensayando con desganada obediencia, y el director dio la orden. Entonces algún puño dio dos golpes en la puerta sagrada, alguna voz respetuo­sa pronunció temerosamente un nombre, y un leve movimiento al otro lado de la puerta presagió su sa­lida.

Cuentan que cesaron toses y murmullos. La disci­plina era tensa, demasiado absorta; las alas del direc­tor dibujaban en el aire sin conseguir dejar huella. Il maestro soportó, paciente, las torpezas de la trompa solista. Acariciando su instrumento, lo mantenía in­móvil como un arma depuesta. Volvió a contraer los párpados cuando el contrabajista no advirtió la entra­da, e ignoró la escandalera informe de los tutti. Dicen que no respiraba. Que era la madera la que latía.

El ensayo había comenzado una hora antes de su aparición. Los músicos habían estado más expectan­tes que afinados, y el director, más enérgico de lo aconsejable.

Cuentan que la introducción de la obra había tenido que repetirse estando ya il maestro allí, y que el director le pidió excusas aparatosamente y luego reprendió a los vientos metales. Il maestro sonreía, lo cual era alarmante. Por fin la orquesta hiló cuarenta compases, y entonces fue su turno.

El impecable género de su traje comenzó a mo­verse por el codo. El arco fue hiriendo cien veces el silencio, las notas se perseguían hasta ser una sola, larga nota. Los músicos en compás de espera obser­varon que il maestro no movía ningún músculo apar­te de los necesarios. Sus piernas habían arraigado en las tablas y ahí permanecían, mientras el torso ensa­yaba un vaivén muy similar a la quietud. Su rostro se borró por completo, desapareció o se hundió su mi­rada y también el escenario. Sólo quedaba un peque­ño universo nítido, concentrado en el instrumento y los dedos; ellos sí que danzaban por el mástil, inconte­nibles y exactos. Una respiración que retornaba su­cedió al abrupto final. Il maestro abrió lentamente sus ojos, recobrando el cuerpo.

Cuentan que el director, conmovido, le rogó que los volviera a deslumbrar si no era mucha la moles­tia, ya que había percibido algún desajuste que obviamente no había provenido de il maestro sino de los segundos violines. El primer trompa, al fondo, pareció aliviado. Y aseguran que il maestro, entonces, miró perplejo al director y luego compuso una mue­ca despectiva. Y que, al abandonar la sala abrazando su violín, con voz extremadamente suave, dijo:

-Paganini non repite.

Y se recluyó en su camerino.
.
.
.

* Andrés Neuman. Buenos Aires 1977 (nacionalizado español). Poeta y autor de narraciones breves, frecuente colaborador en la prensa nacional.

Tiempo al tiempo

In LETRAS ARGENTINAS, LOS 2010 on 2010-06-08 at 20:04

Cuando niño preguntaba
si el río llegaría algún día al mar
Una voz que andaba por ahí
me dijo: “tiempo al tiempo”.

La verdad es que ya aprendí a esperar
que se escriba sola la canción
Cada cosa en su justo lugar
dale tiempo al tiempo.

Nace una flor un día
y a la misma hora muere un amor
Es dura la caída
pero qué alegría cuando hacemos el gol.

Cada día es una oportunidad
de salir a la calle y enfrentar al viento
Los sueños a veces se hacen realidad
dale tiempo al tiempo.

Pensaba en Los Decadentes
cuántas noches en la ruta
Hoy siguen juntos, qué bueno que está
dale tiempo al tiempo

A las ruinas del amor
el cadáver de tu enemigo
Te acerca la distancia
entonces, estás vivo

Cuidado con lo que quieres
porque algún día lo podés conseguir
No se trata sólo de tu voluntad
dale tiempo al tiempo

Todos los días sale el Sol
y la Luna vuelve a brillar
Ni siquiera una bomba lo puede parar
dale tiempo al tiempo,
tiempo al tiempo

Espero que los tuyos estén bien
y vivas con felicidad
lo que te queda en este mundo
Nadie sabe más allá.

Dale tiempo al tiempo…

FITO PAEZ

Llueve sobre mojado

In LETRAS ARGENTINAS, LOS 2000 on 2010-06-08 at 18:55

Hay una lágrima en el fondo del río
de los desesperados,
Adán y Eva no se adaptan al frío
llueve sobre mojado.
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
ya no sabe a pecado,
bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
llueve sobre mojado.
Al asesino de la cola del cine
El Padrino Dos le ha decepcionado,
Los violadores huyen de los jardines,
Llueve sobre mojado.
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
sueños equivocados,
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
llueve sobre mojado.
Y, después de llover,
Un relámpago va
deshaciendo la oscuridad
con besos, que antes de nacer,
morirán.
Ayer Julieta denunciaba a Romeo,
Por malos tratos, en el juzgado,
cuando se acuestan la razón y el deseo
llueve sobre mojado.
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
cosas de enamorados,
bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
llueve sobre mojado.
La última guerra fue con mando a distancia,
el dormitorio era un vagón de soldados
por más que llueva y valga la redundancia,
llueve sobre mojado.
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
uno y uno son demasiados,
bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
llueve sobre mojado.
Y, al final, sale un sol
incapaz de curar
las heridas de la ciudad,
Y se acostumbra el corazón
a olvidar.
Dormir contigo es estar solo dos veces,
es la soledad al cuadrado,
todos los sábados son martes y trece,
todo el año llueve sobre mojado.
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
cada cual por su lado,
bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
llueve sobre mojado
Y… colorín colorado,
este cuento se ha terminado.

Dientes de flores….

In LETRAS ARGENTINAS on 2010-02-26 at 15:57

Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación, la que te guste;
todas son buenas, bájala un poquito.

Déjame sola: oyes romper los brotes…
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides… Gracias… Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido.

Alfonsina Storni

Sucede a veces…

In LETRAS ARGENTINAS on 2010-02-12 at 15:50

Sucede a veces
que das vuelta a las medias
intentas mirarte en lo cóncavo de una cuchara
o cuentas los pliegues de esa cortina y te pierdes
en las líneas de tu mano
vas a buscar el destartalado triciclo de la infancia
y lo estacionas al costado de la ruta
maniobrando de mil maneras
mientras los enormes camiones pasan
y te devuelven a la banquina de tu tiempo de espera
aceleras el trompo mezquino
o estiras al máximo los elásticos
desarticulas el cuerpo de las muñecas
y te llevas una piernita o un torso a la boca
sacudes al antiguo portalápices
haces girar el globo terráqueo entre tus manos
e interrumpes las vueltas con un toque de dedo
eligiendo al azar el país o pedazo de océano
que en tu poema palpita
después lo desinflas
te das con ese vientito en la cara
y viene el alivio.

Roxana Rajmilchuk

Tenía un grillo..

In LETRAS ARGENTINAS on 2009-12-01 at 21:28

Tenía un grillo entre las sienes
y sabía decir mariposa.
Lo demás lo ignoraba.
Un día descubrió que Dios no era una alondra.
Otro día
les dijo a las simientes
que sería más lindo brotar alas.
Al fin
se convenció de que en el mundo
hay demasiadas cosas sabias.
Y se fue despacito,
caminando,
caminando hasta el alba.

Ana Emilia Lahitte